Vuelve el hacker frutero de Instagram

Hackean Instagram con fotos de frutas

¿Un hackeo de cuentas gracioso resulta más tolerable? Suponemos que para los afectados, no...

Esta mañana numerosos usuarios de Instagram, la red social de fotografía, han inundado Twitter con avisos de que sus cuentas han sido hackeadas por un bromista amante de las frutas. En efecto, las cuentas se han visto inundadas con fotos de frutas devoradas y apetitosos batidos, anunciando que "estás probando una nueva dieta". En la biografía del usuario se han insertado enlaces, simulando pertenecer a la BBC, que apuntan a dominios registrados ayer mismo. Es probable que incluyan troyanos, software espía o algún otro tipo de malware, aunque nadie ha confirmado este dato.

Este hackeo es especialmente grave, no sólo porque supone el acceso a cuentas de usuarios, sino porque es la segunda vez que se produce en el plazo de un mes. ¿Por qué no explican Instagram o Facebook cómo han sido hackeadas sus cuentas en dos ocasiones, utilizando el mismo método? ¿No deberían haberse implementado medidas la primera vez, para que no volviese a ocurrir? ¿O la culpa es de los usuarios, que no protegen adecuadamente sus contraseñas?

En un comunicado publicado en The Next Web, la propia Instagram ha reconocido el hackeo, pero no explica las causas ni cuánta gente se ha visto afectada:

"La pasada noche una pequeña proporción de usuarios experimentaron un incidente de spam donde fotos indecesadas fueron colocadas en sus cuentas. Nuestro equipo de seguridad y spam actuó rápidamente para asegurar las cuentas afectadas, y la fotos fueron eliminadas".

En efecto, las imágenes han desaparecido automáticamente de las cuentas, pero algunos usuarios aseguran que los enlaces en el perfil aún permanecen, y han tenido que borrarlos a mano.

Si te has visto afectado por este incidente, cambia la contraseña de Instagram. Cámbiala también en otros servicios en donde uses la misma. Acostúmbrate a utilizar siempre un password distinto para cada cuenta que crees. Borra también los enlaces extraños que encuentres en tu biografía. Y no pinches en ellos...