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El agua del baño sabe peor que la de la cocina, ¿mito o realidad?

Grifo baño

Getty Images

10/02/2021 - 06:45

Mucha gente piensa que el agua del baño sabe peor que la de la cocina pero, ¿es un mito o una realidad? Si tienes curiosidad, presta atención porque vamos a explicar si es cierto o no.

Cuando pienso en mi infancia, a menudo me viene a la mente un momento que es posible que tú también hayas vivido. Recuerdo pedir un vaso de agua desde mi cama y, al escuchar que mi madre la cogía del baño, me apresuraba a gritar "¡del baño no, de la cocina!".

Por alguna extraña razón, el agua del baño me sabía peor que la de la cocina, y a día de hoy sigo teniendo esa misma impresión. Esta creencia la comparten muchas personas, y a otras muchas les parece una soberana estupidez. Entonces, ¿es un mito o una realidad?

Julius Ballanco, director editorial de la revista PM Engineer e ingeniero profesional, tiene la respuesta. Este experto explica que la diferencia de calidad del agua entre el grifo de la cocina y el del lavabo del baño es un misterio que ha sido analizado a fondo a lo largo de los años. 

"Las investigaciones han demostrado que una forma bastante concluyente que la calidad del agua del grifo de la cocina y del baño es la misma", afirma Ballanco. "Existen variaciones entre fabricantes, pero si el grifo de la cocina y el del baño es el mismo, obtendrás agua casi idéntica en ambos lugares".

Entonces, si la calidad es la misma, ¿significa que en realidad estamos sugestionados y que el agua del baño y de la cocina sabe igual? El agua es la misma, efectivamente, por lo que tiene el mismo sabor. No obstante, tal como afirma Ballanco, es posible que percibamos diferencias entre la que sale de un grifo y de otro a causa de la temperatura. 

La temperatura del agua puede verse afectada por diferentes factores, entre ellos la ubicación de la estancia en la casa o si dejamos el agua correr o no. Teniendo en cuenta que habitualmente el grifo del fregadero de la cocina tiene más uso que el lavabo del baño, es posible que el agua salga un poco más fría, haciéndonos creer de manera equivocada que sabe mejor.

Para demostrar que el agua de baño sabe igual que la de la cocina, la farmacéutica Gemma del Caño creó una improvisada cata triangular en su casa. En este experimento, ofreció a los participantes tres rondas de tres muestras cada una, en las que dos muestras eran iguales y una diferente. 

Tal como puedes comprobar en el hilo de Twitter de la divulgadora científica, los catadores no fueron capaces de identificar el agua del baño en todos los casos, lo que significa que sabe igual que la de la cocina.