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El agujero en la capa de ozono se reduce a niveles de 1988

El agujero en la capa de ozono se reduce.

06/11/2017 - 08:42

El cambio climático y sus efectos gozan de buena salud y continúan causando estragos en distintas partes del planeta, sin embargo, no todo son malas noticias. El tamaño del agujero en la capa de ozono se ha reducido constantamente en los últimos años, hasta alcanzar ahora mismo los niveles que tenía en 1988, hace ya casi 30 años.

La prohibición de los llamados CFC y el esfuerzo mundial para perseguir este tipo de compuestos ha hecho la mayor parte del trabajo, aunque no todo. Hay que decir que si la reducción del agujero en la capa de ozono es una muy buena seña, sus motivos no lo son tanto: el calentamiento global ha puesto de su parte para reducir la cantidad de gases que lo original.

Debido a una mayor circulación de aire caliente en la Antártida, los gases que degradan el ozono han ido desapareciendo poco a poco de la estratosfera, algo que es bueno y malo a la vez, aunque sirve para hacernos una muy buena idea de cómo la acción humana afecta siempre de una forma u otra al clima y las condiciones de vida en la tierra.

Los clorofluorocarbonos (CFC) fueron prohibidos en la mayoría de los países a raíz del Protocolo de Montreal, aprobado en 1989 en la ciudad canadiense. Desde entonces estas sustancias se han ido sustituyendo por otras que no causan daño o causan menos perjuicios sobre la capa de ozono, aunque no ha sido hasta hace poco cuando han comenzado a hacerse notar las bondades del acuerdo.

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Los CFC emitidos a la atmósfera durante años por distintos tipos de spray y pulverizadores hicieron que la capa de ozono se redujese por bastante tiempo tras la prohibición, llegando a su pico en torno al año 2000. Desde entonces y durante 17 años, la capa de ozono ha ido recuperando su buena salud, aunque con algunos altibajos.

La presencia de esta capa protectora en torno a nuestro planeta es importante para la vida animal y vegetal, ya que filtra los rayos solares para evitar daños en distintos tipos de tejidos. No hay que olvidar que la exposición a estos sin filtrar puede aumentar bastante el riesgo de contraer cáncer de piel y otras enfermedades cutáneas.

[Fuente: Forbes | Imagen: Thinkstock]

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