Skip to main content

En Arizona el cielo se ha vuelto púrpura por culpa de la marihuana

Cielo púrpura

25/01/2020 - 06:05

Las fotos que acompañan a esta noticia no están retocadas, ni tienen ningún tipo de filtro. Durante unos días, en el condado Navajo de Arizona los cielos nocturnos se han teñido de púrpura en varias millas a la redonda.

La culpa es de la marihuana, pero desde una vertiente científica muy curiosa. Un raro fenómeno basado en las coincidencias, que no es fácil de ver. Y el resultado es espectacular.

La foto fue realizada por Cara Smith, residente de Snowflake, una pequeña población del condado Navajo de Arizona, en Estados Unidos, el pasado 10 de enero a las 6:30 de la mañana. La compartió con todo el mundo en el muro de Facebook de Navajo County. Es realmente espectacular:

Cielo púrpura

¿Cuál es la explicación científica de este extraño fenómeno que tiñe el cielo de púrpura?

En el condado Navajo tienen su sede las granjas CopperState, que se dedican a cultivar marihuana medicinal en una enorme extensión de terreno de 160 Kilómetros cuadrados.

Para que las plantas crezcan más rápido, por la noche son iluminadas con lámparas de luz ultravioleta. Estas luces normalmente no se ven desde la lejanía, pero la noche del 10 de enero ocurrieron tres fenómenos meteorológicos que provocaron la tormenta perfecta.

Una enorme nevada convirtió la plantación de marihuana en un gigantesco espejo que reflejó la luz ultravioleta hacia el cielo. Al mismo tiempo el cielo estaba nublado, así que la luz rebotó en las nubes. Y había niebla, que ayuda a dispersarla. Eso es justamente lo que vemos en las fotos: luz ultravioleta que rebota en las nubes y se dispersa en la niebla, llenando todo el cielo en varias millas a la redonda, según cuentan las noticias locales.

Es un fenómeno poco frecuente, porque para que ocurra las lámparas de luz ultravioleta tienen que estar encendidas en una extensión de varios kilómetros, tiene que nevar, y además debe haber nubes y niebla.

Eso es lo que ocurrió la noche del 10 de enero en Snowflake, Arizona, y el resultado es un inquietante pero espectacular cielo púrpura.