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Así tratará la UE de hacer pagar impuestos a Google, Amazon y Facebook

La UE quiere crear un impuesto especial para Google, Facebook, Amazon y otras compañías tecnológicas.

05/03/2018 - 12:21

La elusión fiscal se ha convertido en todo un problema para la Unión Europea. Cada vez más grandes compañías utilizan la más sofisticada ingenieria fiscal para librarse de pagar impuestos en los países en los que operan, todo de forma legal. Por eso la UE quiere crear un impuesto especial para Google, Facebook, Amazon y otras tecnológicas que no puedan eludir.

La idea es que estas firmas paguen impuestos dependiendo no de dónde está su sede -normalmente en Irlanda- sino en función de la localización de sus usuarios y de dónde se generan los beneficios. Actualmente, compañías como Apple o Google pagan una cantidad irrisoria de tasas en países como España ya que sus filiales no obtienen apenas beneficios. 

Sin ir más lejos, Apple aceptó haber utilizado estos trucos contables y llegó a un acuerdo con las autoridades irlandesas para pagar una compensación de 13.000 millones de euros. Google, por su parte, se enfrenta a la multa más alta de la historia de la UE por abuso de posición dominante.

La publicidad online, en el punto de mira

Entre un 1 y un 5% de los beneficios es la idea que tiene la Comisión Europea para este nuevo impuesto a las multinacionales digitales. Lo deberían pagar las compañías con al menos 750 millones de ingresos a nivel mundial o 10 millones en territorio de la Unión. Eso incluye a todas las compañías tecnológicas importantes.

Sobre todo se centran en "atacar" a empresas generan ingresos mediante la publicidad online y cuyos productos son tangibles. Eso incluye a Uber y Airbnb, pero no a Netflix, plataformas de almacenamiento en la nube o de gaming.

El documento de la propuesta aún es preliminar, aunque cita a Google, Facebook, Amazon o Apple, cuatro de las empresas que se verían afectadas por la nueva normativa. El impuesto quiere afrontar una situación generada por la nueva economía: el de empresas que tienen sede en un país -habitualmente con un impuesto de sociedades bajísimo- pero en realidad operan a nivel mundial, aunque repatrían los beneficios a su sede arrojando pérdidas en todas sus filiales.

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El problema de aprobar estos impuestos a nivel europeo

¿Cuál es la dificultad a la que se enfrenta la imposición de esta tasa? Que debe ser aprobada por unanimidad, algo que ha acabado con algunos proyectos de la Comisión en materia fiscal.

Actualmente hay países que se han convertido en auténticos paraísos fiscales dentro de la UE, como por ejemplo Luxemburgo, Países Bajos e Irlanda. En este último caso, las acusaciones de dumping fiscal resuenan desde hace una década, y es que Dublín atrae a empresas extranjeras con el caramelo de un impuesto de sociedades prácticamente inexistente.

Se puede decir que es un subvención encubierta que evita que otros países puedan competir en igualdad de condiciones, a no ser que quieran renunciar a la totalidad de la recaudación por este impuesto.

Es difícil que estos países estén de acuerdo a la hora de crear nuevos impuestos. De votar a favor, seguramente sea a cambio de algún tipo de concesión política o económica.

[Fuente: Reuters]

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