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El banco callejero con pinchos que te cobra por sentarte

Banco de pago

19/08/2019 - 20:49

Asumimos que los bancos callejeros son un bien básico que cubren la necesidad de descansar o relajarnos, cuando nos encontramos en la calle. Es una necesidad vital del ser humano, por eso son gratis, como el agua de las fuentes o los servicios públicos (aunque en algunos lugares esto ya no es así). El artista y fotógrafo alemán Fabian Brunsing ha inventado los bancos callejeros de pago. ¿Qué hay detrás de esta idea tan horrible?

El sistema se llama Pay & Sit (Paga y Siéntate). Se trata de unos bancos callejeros que tienen pinchos para que solo puedas sentarte si pagas. En un lateral hay una ranura para introducir una moneda, como en un parking. Al introducir 50 céntimos de euro los pinchos bajan y se esconden dentro del asiento, permitiendo sentarse.

No sabemos cuánto dura el servicio, y cómo sabes cuánto tiempo te queda para que los pinchos vuelvan a surgir. Si oyes una alarma, será mejor que te levantes rápido... ¿Y si te quedas dormido? La idea de sentarse en un banco con pinchos que salen del interior del asiento no es muy agradable... Puedes verlo en funcionamiento en este vídeo.

Es una idea repugnante y vergonzosa: que los ayuntamientos cobren por sentarse en los bancos del parque... o que los indigentes no puedan sentarse o dormir en los bancos. Y por ahí van los tiros.

Fabian Brunsing no tiene intención de convertirlo en realidad. Él es un artista, y su obra tiene como objetivo causar polémica y despertar conciencias. Pay & Sit está basado en un hecho real: en algunas lugares han comenzado a poner pinchos en los bancos de los parques, para que no duerman en ellos los indigentes.

Fabian Brunsing ha ido un poco más allá, añadiendo un sistema de pago para que solo puedan usar los bancos las personas que tienen dinero, a modo de crítica de la sociedad consumista y cada vez menos tolerante con los desfavorecidos.

Lo trágico del asunto es que al poco tiempo de presentar su obra Pay & Sit, se descubrió que las autoridades chinas se habían inspirado en ella para instalar estos bancos con pinchos en el parque Yantai, en la provincia de Shangdong.

En este caso no es por un tema de indigencia, sino por las aglomeraciones. Visita tanta gente el parque y hay tan pocos bancos, que solo encuentras uno libre si te sientas al amanecer. Así que han instalado bancos callejeros de pago para que se pueda sentar más gente. Las autoridades aseguran que "suena una alarma potente" antes de que vuelvan a aparecer los pinchos.

¿Y no sería más lógico y humano, poner más bancos?