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Biohackers podrían conseguir que el precio de la insulina baje hasta un 98%

Diabetes

30/06/2021 - 09:29

La Open Insulin Foundation ha emprendido un proyecto para bajar el precio de la insulina, compartiendo los datos de fabricación con pequeños laboratorios y hospitales.

En 2015 se fundó la Open Insulin Foundation en Oakland (California). Recaudaron 16.000 dólares a través de técnicas de crowdfunding y durante estos años han aumentado las capacidades de su laboratorio y se han propuesto reducir el precio de la insulina.

En el mundo hay más de 400 millones de diabéticos, una parte de ellos son del tipo 1 que dependen de la insulina para controlar los síntomas, mientras que los de tipo 2 pueden mejorar con algunos cambios en su estilo de vida. Para los del tipo 1 la insulina se está encareciendo en todo el mundo por la concentración del mercado en unos pocos fabricantes, y en muchos pacientes el coste del medicamento debe pagarlo íntegramente el paciente.

Anthony Di Franco, fundador de la organización y diabético tipo 1 es el promotor de esta propuesta. El objetivo es hacer pública la "receta" para fabricar insulina, compartirla con hospitales y pequeños laboratorios para que el mercado se descentralice. 

Este proyecto responde principalmente al alto precio que tiene este medicamento en países como Estados Unidos donde los pacientes llegan a pagar 2.400 dólares al mes en su seguro médico para tener acceso a esta medicina.

Este aumento de precio se debe a la concentración del 90% del mercado en tres grandes fabricantes: Eli Lilly, Novo Nordisk y Sanofi. Según explican en BigThink, fabricar un vial de insulina cuesta 5 dólares, pero se vende por 180 o 400 dólares en Estados Unidos. Los creadores de este medicamento vendieron la patente por 3 dólares a la Universidad de Toronto para que todo el mundo tuviera acceso a este medicamento esencial, pero el mercado ha revertido esa opción.

La Open Insulin Foundation quiere diseñar una "receta" o proceso de fabricación accesible para pequeños laboratorios y después distribuirla de forma gratuita. Di Franco se ha ofrecido como conejillo de indias para probar el resultado y comprobar que la insulina es viable. En Estados Unidos está permitido probar uno mismo los nuevos medicamentos que se están produciendo. 

Di Franco asegura que la tarea es complicada pero no tanto como crear un nuevo medicamento desde cero: "es un medicamento que ya sabemos qué lo hace, y solo tenemos que ver si lo hicimos correctamente".

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