Skip to main content

BOKA Vanguard, el barco que transporta transatlánticos

BOKA Vanguard
-

Boskalis

17/01/2020 - 19:36

¿Cómo reparas un barco de 325 metros de eslora que se ha averiado en medio del mar? ¿Cómo lo transportas a un dique seco de forma segura? Ese es el trabajo de BOKA Vanguard, el barco de transporte más grande del mundo. Un barco que transporta transatlánticos. Verlo en acción es espectacular.

BOKA Vanguard ha sido diseñado por la naviera holandesa Royal Boskalis Westminster N.V., que opera en más de 90 países y posee una flota de 700 barcos destinados a ofrecer diferentes servicios de rescate, reparación, remolque, transporte, y cualquier otra actividad que se necesite llevar a cabo en el mar. Boskalis se dedica a solucionar los problemas que sufren los barcos en alta mar.

Con sus 250 metros de largo, BOKA Vanguard es la plataforma de transporte más grande del mundo. El pasado 12 de julio se enfrentó a una de sus tareas más complicadas. Transportar el transatlántico Carnival Vista y llevarlo a puerto para ser reparado. En este vídeo puedes ver la espectacular operación:

Carnival Vista es un coloso de 325 metros de largo, con un peso de 133.500 toneladas. Puede transportar a 3.934 pasajeros, y tiene una tripulación de 1.450 hombres y mujeres. En total, viven a bordo cerca de 5.500 personas.

¿Cómo se puede subir a bordo de otro barco un transatlántico de más de 130.000 toneladas? La clave está en la capacidad del BOKA Vanguard para hundirse unos metros en el mar.

El barco de transporte llena sus tanques con agua y se hunde casi por completo. Como se puede ver en el vídeo el transatlántico se coloca encima, y entonces los tanques de aguas se vacían, y el BOKA Vanguard vuelve a salir a flote. La magia del Principio de Arquímedes hace su trabajo, y el transatlántico queda en la cubierta del Vanguard.

Una vez encima de la plataforma, el Carnival Vista es transportado hasta un puerto en las Bahamas, en donde será reparado en dique seco. En ningún momento abandonará la cubierta del BOKA Vanguard.

Cinco días después, el 17 de julio, ambas embarcaciones regresaron al mar. La plataforma de transporte volvió a hundirse en el agua, para liberar al enorme transatlántico.

Parece sencillo, pero exige una labor de ingeniería y coordinación muy importante.