Científicos descubren una nueva bacteria que come plástico

¿Qué es LIFE?
¿Qué es LIFE?
Científicos descubren una nueva bacteria que come plástico

El plástico PET (polietileno tereftalato) es uno de los plásticos más utilizados para embotellar bebidas de todo tipo, entre otros productos, y podemos reconocerlo fácilmente echando un vistazo al código de identificación de resinas de plástico que la mayoría de envases llevan escrito dentro de un triángulo de reciclaje, ya que a este tipo se le asigna el número 1.

Cada año se generan 50 millones de toneladas de plástico PET en el mundo, lo que representa el 16% del total de plásticos fabricados. Además, su reciclado es ineficaz, y su biodegradación muy dificultosa llegando a tardar entre 100 y 1.000 años en descomponerse por completo, lo cual representa un grave problema al no poder gestionar correctamente estos residuos.

Por ello es tan importante el descubrimiento de unos científicos de la Universidad de Kyoto, que han hallado un nuevo tipo de bacteria que come plástico, en concreto plástico PET, a la que le han puesto el nombre de Ideonella sakaiensis.

Sin embargo, este descubrimiento plantea un gran enigma evolutivo, ya que teniendo en cuenta que el plástico PET solo existe desde hace 70 años, la bacteria seguramente habrá tenido varios años menos (desde que empezaron a acumularse grandes cantidades de estos residuos) para evolucionar y convertir ese plástico en su principal fuente de alimento.

Millones de bolas de plástico para proteger un embalse

Aunque sea una bacteria que come plástico, el proceso que siguen todas ellas es un poco más complejo. Para empezar, la Ideonella sakaiensis posee dos genes que le permiten procesar y comer este tipo de plásticos, ya que ambos son los encargados de producir un tipo de enzimas de las que hasta ahora no se sabía nada.

Proceso de la bacteria comeplástico para deshacer el plástico PET

En primer lugar tenemos la enzima PETasa que sale de la bacteria y transforma el plástico PET en un compuesto intermedio (llamado MHET) que puede ser tragado por la bacteria. A continuación, dentro de la propia bacteria aparece una segunda enzima llamada MHET hidrolasa, que rompe el compuesto intermedio creado por la primera.

Esto provoca que del plástico PET original, solo queden los dos compuestos básicos con los que se fabrica dicho material en la industria: el etilenglicol y el ácido tereftálico. Es decir, estas bacterias revierten el proceso de creación del plástico PET deshaciéndolo por completo y alimentándose de sus monómeros.

Reutilizar bolsas de plástico puede poner en peligro la salud

El único inconveniente es que las bacterias tardan alrededor de seis semanas en completar todo el proceso, aunque aun así es muchísimo más rápido que esperar a que el plástico PET se biodegrade por sí solo.

Durante los próximos meses los científicos podrán investigar esta nueva bacteria, cuyos genes solo se activan ante la presencia de PET, y seguramente sea posible adaptarla a otros tipos de plásticos. De ser así, podríamos estar ante una solución ideal al problema de reciclado y tratamiento de residuos plásticos, que amenaza a nuestro planeta y se convierte en un problema mayor año tras año.

[Fuente: TheConversation]