Skip to main content

El coche eléctrico provocará la próxima crisis del petróleo

El coche eléctrico y la crisis del petróleo que provocará

07/04/2016 - 11:10

El coche eléctrico puede ser muy limpio o no, ecológicamente hablando. Todo depende del origen de la energía que lo propulse. Actualmente el petróleo sigue siendo la mayor fuente de energía a nivel mundial, pero de aquí hasta que se implante totalmente el coche eléctrico, una nueva crisis del petróleo podría surgir.

El mercado energético necesita estabilidad, como casi todos los mercados. Por ello es alérgico a las fluctuaciones en el precio del petróleo, especialmente las bruscas caídas de precio.

Actualmente vivimos en una fase de petróleo barato, provocado por la caída de la demanda debido a la crisis y al auge de la producción por motivos económicos y políticos.

El coste depende de la oferta y la demanda, por ello el coche eléctrico tiene la capacidad potencial de provocar toda una crisis del petróleo de dimensiones desconocidas. Todo dependerá de la velocidad a la que se implante a nivel mundial y de la evolución del mercado de los combustibles fósiles hasta entonces.

Según Bloomberg, en 2040 el 40% de los vehículos funcionarán con electricidad. Esta cifra varía dependiendo de la fuente, pero todos coinciden en que a partir de 2020 la cuota de mercado del coche eléctrico subirá sin parar. La economía de escala y la proliferación de estaciones de carga harán más barata y más cómoda su adquisición.

Los cinco mejores vehículos urbanos y portátiles

Actualmente es Tesla quien lidera holgadamente la producción de este tipo de coches, pero otras quieren también su parte del pastel. Chevrolet y Nissan quieren empezar a fabricarlos en masa y a venderlos en torno a los 30.000$ en los próximos años.

La competencia hará que sean aún más baratos, por lo que a largo plazo la estimación de Bloomberg puede quedarse corta.

¿Cómo afectará esto al precio del petróleo? Sin duda lo empujará hacia abajo. No sólo porque reducirá notablemente el consumo en todo el planeta, sino porque empujará a otros fabricantes a producir también coches eléctricos.

Y no sólo eso, sino que también impulsará el desarrollo de coches híbridos. El vehículo puramente fósil puede tener los días contados.

Los países productores de petróleo, especialmente los de la OPEP, tienen la cantidad suficiente de capital como para influir en todas las áreas de la economía. Los petrodólares son bien conocidos por extender sus tentáculos a todos los negocios y países. Sin embargo, cuando la rueda de la historia gira, es muy difícil pararla.

El desplazamiento hacia un modelo energético más sostenible está en marcha. El coche eléctrico es sólo un síntoma. Quizás llegue demasiado tarde, teniendo en cuenta los efectos del cambio climático que ya se están haciendo presentes, pero llegará, no cabe duda.

La fusión nuclear para producir energía limpia, más cerca

Las energía renovable aún no han alcanzado el punto en el que sean tan rentables como para utilizarlas como única fuente de energía. Las nucleares y las centrales termoeléctricas de petróleo y carbón siguen siendo fundamentales, especialmente ahora que el crudo cuesta menos de 40$ por barril.

El petróleo barato es un incentivo negativo para el cambio de modelo energético, pero si con los precios por los suelos podemos ver movimientos que señalan el cambio de paradigma, ¿qué ocurrirá cuando suba de precio?

A largo plazo los vehículos eléctricos acabarán siendo más baratos que los convencionales, no sólo a la hora de adquirirlos sino también a la hora de alimentarlos. Sin embargo, será necesario que la energía de las estaciones de carga proceda de renovables o nucleares para que se note de verdad el impacto en el precio del petróleo.

Una vez que se unan estas dos circunstancias, el crudo caerá en picado y veremos problemas bastante importantes en las economías productoras. Por ello es importante ponerse a buen resguardo antes de que esto ocurra.

La relación entre la oferta y la demanda y la forma en la que ésta afecta a los precios es bien conocida desde hace siglos. Sólo es necesario aplicarla al futuro del coche eléctrico para identificar la crisis del petróleo que provocará.

LLegará en 2040, puede que antes, puede que después. Es difícil decirlo, pero a diferencia de otras tecnologías parece que los vehículos propulsados con electricidad han venido para quedarse.

Si le unimos el coche autónomo o las iniciativas de economía colaborativa, la cosa se ponen aún más feas para la OPEP. Que nadie diga que no estábamos avisados.

[Fuente: Bloomberg]

Ver ahora: