Skip to main content

Crean una bacteria que puede producir combustible a partir de CO2

daniel nocera bacteria dioxido carbono

02/06/2016 - 19:12

El profesor de Harvard Daniel Nocera ha desarrollado una bacteria manipulada genéticamente que produce combustible a partir de dióxido de carbono e hidrógeno.

Daniel Nocera, investigador químico de la Universidad de Harvard en Estados Unidos, ha desarrollado una bacteria manipulada genéticamente que puede producir combustible a partir de dióxido de carbono e hidrógeno.

Este científico es un reputado investigador con una trayectoria destacada en el ámbito de las energías renovables. Es conocido especialmente por su hoja artificial, un sistema capaz de realizar la fotosíntesis para obtener hidrógeno a partir de los rayos del sol. El invento fue desarrollado hace cinco años, cuando formaba parte del MIT, pero no ha conseguido los fines deseados, debido a que en la actualidad no "hay infraestructura para el hidrógeno", como señala Nocera.

Por este motivo, el año pasado, ya como profesor de Harvard, comenzó a trabajar con biólogos de la universidad para diseñar un sistema con el que aprovechar el hidrógeno renovable producido mediante la hoja artificial.

Lo que hizo fue desarrollar una bacteria modificada genéticamente llamada Ralston eutropha, un microorganismo que consume hidrógeno y CO2 y lo convierte en trifosfato de adenosina (ATP), la molécula que utilizan todos los organismos vivos para proporcionar energía en las reacciones químicas.

Al alteración del genoma de la bacteria ha permitido que además de producir ATP pueda excretar otro tipo de alcoholes. "En este momento estamos produciendo isopropanol, isopentanol e isobutano", explica Nocera. "Todos ellos son alcoholes que se pueden quemar directamente".

Daniel Nocera

El profesor espera que sus bacterias causen un gran impacto en la comunidad científica, al igual que ya lo hizo su hoja artificial, ya que pueden producir energía de una manera más eficiente que las plantas con la fotosíntesis.

De acuerdo con los datos que ha recogido Nocera en su investigación, los vegetales convierten la luz solar en biomasa con un 1% de eficiencia aproximadamente, ya que la mayor parte de la energía que obtienen la emplean en su supervivencia. Sin embargo, las bacterias pueden producir biomasa con una eficiencia del 10,6% y alcohol con el 6,4%. 

Así empezó Daniel Nocera el trabajo con las bacterias

Además, hay que destacar que el consumo de dióxido de carbono de los microbios es mucho mayor. Un reactor de un litro lleno de estas bacterias puede absorber 500 litros de CO2 de la atmósfera al día. Por cada kilovatio/hora de energía que producen se eliminan 237 litros de CO2 del aire. 

Nocera considera que resulta improbable que sus microorganismos puedan revertir el calentamiento global, ya que la quema de los alcoholes resultantes también lo produce. Sí cree que se trata de un buen sistema para producir combustibles con huella de carbono cero especialmente atractivo para zonas sin redes eléctricas. 

[Fuente: Forbes]

Y además