Skip to main content

Crean bacterias que se alimentan de dióxido de carbono

Bacterias

29/11/2019 - 06:45

Un equipo de investigadores del Instituto de Ciencias Weizmann ha conseguido crear en el laboratorio bacterias capaces de alimentarse de dióxido de carbono. Este hallazgo puede contribuir a crear tecnologías eficientes o desarrollar combustibles neutros en carbono en el futuro. 

Este logro se trata del resultado de un trabajo que se ha prolongado durante casi una década y que ha involucrado ingeniería genética y una versión acelerada de la evolución en el laboratorio.

Para conseguir que las bacterias dejen de alimentarse de azúcar y lo hagan de CO2, el primer paso que dio el equipo fue identificar los genes cruciales para el proceso de fijación de carbono, que supone la conversión de carbono inorgánico en compuestos orgánicos. Este el proceso mediante el que las plantas convierte el dióxido de carbono en moléculas biológicas, como proteínas o ADN.

Escucha"Episodio #29: Conducción autónoma - ¿Qué es... ? Con Rubén Andrés Barbero" en Spreaker.

Los investigadores, liderados por el profesor Ron Milo, descubrieron que muchos de los genes necesarios en el proceso ya estaban presentes en las bacterias, por lo que los reprogramaron y añadieron los que faltaban. 

El siguiente paso consistió en una técnica denominada evolución en el laboratorio. En este proceso, los científicos simularon el proceso evolutivo y fueron retirando el azúcar del que se alimentan las bacterias E. coli de manera gradual. Poco a poco les fueron dando menos azúcar y más CO2, hasta que algunas de ellas aprendieron a desarrollar el gusto por el dióxido de carbono. Sus descendientes fueron recibiendo cada vez menos azúcar hasta que se les retiró de manera definitiva, cuando ya estaban preparadas para subsistir consumiendo únicamente CO2. 

De esta forma, el equipo consiguió que la bacteria E. coli, que es heterotrófica y se alimenta de azúcar, pase a ser un organismo con nutrición autotrófica y sea capaz de producir toda su biomasa a partir de CO2 inorgánico.

Pero, ¿qué aplicaciones pueden tener estas bacterias? A día de hoy, se cultivan bacterias para producir diversas sustancias, como antibióticos, grafeno o combustibles, y necesitan grandes cantidades de azúcar en forma de jarabe de maíz para llevar a cabo esta tarea. Los investigadores señalan que las bacterias que han creado pueden alimentarse solo de CO2 del aire y recibir energía de fuentes de electricidad renovables, de manera que los productos finales y los combustibles producidos serán neutrales en carbono.

Ver ahora: