CryptoKitties: la burbuja del Bitcoin, traducida en gatos virtuales

¿Qué es LIFE?
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Estos gatos virtuales cuestan millones, el mejor ejemplo de por qué el Bitcoin es una burbuja.

Bitcoin, Blockchain, Ethereum, criptomonedas. Todos son términos nuevos que mucha gente no termina de comprender y que tienen una cosa en común, y es que son completamente virtuales y en realidad no existen, igual que tampoco existe el destino en que el que se ha invertido 1 millón de dólares salido del protocolo blockchain: en comprar gatitos virtuales.

Tal y como lees: más de un 10% del tráfico de la plataforma Ethereum el pasado fin de semana fue acaparado por el juego CryptoKitties, una mezcla entre los tamagochi y el Bitcoin, o más bien una de sus alternativas. Por algún motivo, los usuarios encuentran atractivo comprar gatos que son únicos e irrepetibles y poder traficar con ellos, es decir, venderlos luego más caros y sacarle rentabilidad.

Hasta 118.000 dólares por gato

Nadie comprende ni se explica por qué se han llegado a pagar cantidades desorbitadas por una mascota virtual, algo que parece fuera de toda lógica, aunque no lo está, como explicaremos a continuación. El precio máximo que se ha pagado por uno de los Cryptokitties hasta ahora es de 118.000$, aunque en su equivalente en tokens de 'Ether'.

Actualmente el más barato apenas tiene un precio de unas decenas de dólares, aunque de poco te servirá si no puedes revenderlo por algo más.

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Los gatitos virtuales que explican la burbuja del Bitcoin

La noticia no pasaría de una mera curiosidad si no fuera porque ilustra a la perfección la burbuja de las monedas virtuales: gente que compra algo que en realidad no comprende y que probablemente no parece la pena, salvo por el hecho de que se puede especular con ello y ganar mucho dinero. El éxito de CryptoKitties se corresponde al 100% con el de fenómenos como el Bitcoin, que supera ya los 100.000 dólares de cotización.

Evidentemente, el único valor real de estos gatos depende del interés que tengan otros usuarios en comprarlos. No se pueden duplicar ni copiar, ya que están alojados en la cadena de bloques llamada Blockchain y que evita duplicidades y pérdidas de información, aunque aquí le han dado un uso más "original".

En el momento en el que pase de moda comprar gatitos virtuales con criptomonedas, el usuario que los tenga habrá perdido su inversión por completo. Lo mismo ocurre con los que compran ahora mismo BTC por casi 110.000$: una vez su valor vuelva al cauce normal, habrán perdido la diferencia.

[Fuente: TechCrunch]