Cultivan vasos sanguíneos en el laboratorio para pacientes de diálisis

¿Qué es LIFE?
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vasos sanguíneos cultivados

Un equipo de investigadores de la Universidad de Duke y de la Universidad de Yale en Estados Unidos ha cultivado vasos sanguíneos en el laboratorio. Este avance ha demostrado ser más seguro y duradero que los implantes sintéticos que se utilizan en los pacientes con insuficiencia renal sometidos a diálisis.

La insuficiencia o fallo renal es una dolencia que se produce cuando los riñones no son capaces de filtrar las toxinas y otras sustancias de desecho de la sangre de manera adecuada. Existen numerosas causas posibles del daño de los riñones, que incluyen coágulo de sangre por el colesterol, enfermedad renal autoinmunitaria, infecciones que causan una lesión u obstrucción de las vías urinarias, entre otros.

Los médicos todavía no entienden bien muchos de los factores que influyen en la velocidad con la que se produce el fallo renal, y en la actualidad se encuentran estudiando el efecto de las proteínas en la alimentación y las concentraciones de colesterol en la sangre para ver cómo afectan a las funciones de los riñones.

Cuando un paciente sufre insuficiencia renal, tiene que seguir un tratamiento para evitar que los residuos se acumulen en el cuerpo, y en muchos casos es necesaria la diálisis para filtrar la sangre de manera artificial. 

Las personas que tienen que someterse a diálisis con frecuencia, a menudo necesitan que se les practique el injerto de un vaso sanguíneo debido a que el suyo se degrada como consecuencia de los pinchazos. Sin embargo, estos implantes son propensos a provocar problemas, como infecciones o coagulación de la sangre, entre otras complicaciones.

Desarrollan una impresora 3D de tejidos trasplantables

En el estudio que han llevado a cabo estos científicos han participado 60 pacientes con insuficiencia renal sometidos a diálisis. A estas personas se les ha practicado el nuevo injerto de vasos sanguíneos cultivados en el laboratorio y los resultados han sido mejores que con los implantes tradicionales. Su durabilidad es de un 89%, en comparación con el 60% de los injertos sintéticos.

La clave de este nuevo tipo de vasos sanguíneos es que son acelulares, es decir que no contienen células vivas, y por tanto no tienen componentes que puedan causar el rechazo de los tejidos. Además, curiosamente, pasado un tiempo las células del propio paciente comienzan a reemplazar a las de bioingeniería. 

Con esta tecnología se pueden crear vasos sanguíneos artificiales

Estos vasos sanguíneos se crean a partir de células vasculares humanas obtenidas mediante un cultivo de tejidos, y se colocan en un soporte en forma de vaso sanguíneo. Bajo las condiciones adecuadas, el tejido crece y adquiere las mismas propiedades que los vasos reales. Tras ocho semanas, el material que se ha utilizado como soporte se degrada y queda el tejido cultivado listo para ser lavado y eliminar las últimas células para proceder a implantarlo.