Descubren que la estimulación cerebral ayuda a adelgazar

¿Qué es LIFE?
¿Qué es LIFE?
Descubren que la estimulación cerebral ayuda a adelgazar

Un equipo de investigadores de National Institues of Health de EE.UU. ha descubierto que la estimulación cerebral puede limitar las calorías que consume el cuerpo para favorecer el adelgazamiento

El estudio ha revelado que, mediante una electroestimulación del cerebro no invasiva, el consumo de calorías de los individuos disminuye favoreciendo que se produzca una pérdida de peso. Esta técnica, combinada con deporte, una alimentación sana y un estilo de vida saludable, puede ser en el futuro un tratamiento eficaz para combatir la obesidad

En investigaciones anteriores ya se había demostrado que las personas con obesidad tienen una actividad menor en una región de la corteza prefrontal, que es el área del cerebro responsable de la planificación del comportamiento, la toma de decisiones y la recompensa.

Descubren cómo descomponer las grasas para tratar la obesidad

Esta deficiencia de actividad puede ser debida a que estos pacientes presentan dificultades a la hora de reprimir las señales provenientes de las partes más primitivas del cerebro, lo que les impediría frenar el deseo de seguir comiendo, entre otros comportamientos.

Por ello, los investigadores pensaron que estimulando la región de la corteza prefrontal se podría ayudar a adelgazar. Para comprobarlo, llevaron a cabo el estudio con un grupo de nueve hombres y mujeres con obesidad, y descubrieron que aquellos a los que se les aplicaba una estimulación transcraneal de corriente eléctrica o tDCS disminuían su consumo promedio en 700 calorías y perdían una media unos 350 gramos entre cada visita.  

Este estudio se encuentra en su fase inicial y los investigadores todavía tienen que resolver muchas incógnitas acerca de la influencia de la electroestimulación del cerebro para adelgazar, pero de momento los resultados demuestran que podría ser un tratamiento efectivo contra la obesidad

El siguiente paso consiste en continuar con los ensayos clínicos para evaluar la seguridad y viabilidad de este tipo de terapia. 

[Fuente: National Institutes of Health]