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¿En qué consiste la dieta paleo y por qué está ganando tanta popularidad?

Carne picada

28/06/2020 - 06:05

La última moda parece ser comer como los hombres y mujeres de las cavernas... sí, de verdad: se llama dieta paleo. ¿Sabes qué es la dieta paleolítica? Te explicamos en qué consiste y cuáles son los argumentos a favor y en contra que han encendido el debate científico al respecto.

Seguramente hayas oído hablar de la dieta paleo o dieta de la Edad de Piedra, se trata de uno de los últimos fenómenos en nutrición. La dieta paleolítica parece estar en boca de todos y está ganando muchos seguidores que ven en este método una forma de mejorar su salud y figura. 

La dieta paleo es muy sencilla de resumir pero esconde muchos matices y ha despertado un intenso debate. Consiste en adaptar la dieta a los alimentos que consumían nuestros antepasados en la Prehistoria, es decir, cuando aún no se había inventado la agricultura y ganadería y debían ser cazadores y recolectores para poder comer. 

Esta nueva dieta, por lo tanto, buscaría comer carne de res magra, pescado, frutas, vegetales, frutos secos y semillas. Por otro lado, se eliminan de todas las comidas productos como los lácteos, las legumbres y los cereales que se convirtieron en la base de la alimentación cuando pasamos a ser agricultores y ganaderos

La dieta de la Edad de Piedra no es del todo reciente, surge en los años 70, diseñada por el médico Walter L. Voegtlin a través de su libro The Stone Age Diet (La dieta de la Edad de Piedra). El éxito ha sido enorme, muchos famosos se han sumado a ella popularizándola aún más.

Los defensores de esta dieta afirman que el modo de alimentación de la Edad de Piedra es mucho más compatible con nuestra genética, mientras que el cambio a la agricultura y ganadería fue tan rápido y tardío que no permitió que los seres humanos se adaptaran y es consecuencia de la obesidad, diabetes y enfermedades cardíacas, entre otros males. 

Qué alimentos están permitidos y cuáles no en la dieta paleo

Nevera con frutas, verduras y otras comidas

Depositphotos

Como ya hemos dicho antes, los seguidores de esta dieta buscan alimentos que fueran fáciles de encontrar por los hombres y mujeres de la Prehistoria: 

  • Frutas
  • Vegetales
  • Frutos secos y semillas
  • Carnes magras, especialmente de animales alimentados con pasto o animales de caza
  • Pescado, especialmente aquellos con alto contenido de ácidos grasos omega-3, como el salmón, la caballa y el atún.
  • Aceites de frutas y frutos secos, como el aceite de oliva o el aceite de nuez

Si te sumas a la dieta paleo, esoos son los alimentos que debes buscar en los supermercados, mientras que deberías decir adiós a otros tan comunes como:

  • Cereales: el trigo, la avena y la cebada
  • Legumbres: las judías, las lentejas, los garbanzos y los guisantes 
  • Productos lácteos
  • Azúcar refinada
  • Sal
  • Patatas, tomates
  • Alimentos muy procesados en general

Argumentos en contra y a favor de la dieta paleo

Los defensores de esta nueva dieta aseguran que las digestiones mejoran en gran medida, que se pierde peso fácilmente y que con ella podemos eliminar de la sociedad muchas enfermedades. Algunos estudios defienden esta dieta por su intención de eliminar los hidratos de carbono y azúcares refinados muy populares actualmente en nuestra sociedad. También promueve dejar de consumir productos ultraprocesados, un mensaje en el que los nutricionistas han insistido mucho en los últimos años. 

Sin embargo, en otros aspectos se ha encontrado con voces expertas en contra. Por un lado, descartar los beneficios de las legumbres para consumir una gran cantidad de carne es negativo para la salud como alerta la OMS. Además los arqueólogos no han encontrado suficientes pruebas de que los primeros humanos comieran tanta carne.

En el estudio de los restos humanos de aquel periodo no se han encontrado los mismos resultados que en los animales que sí eran carnívoros, mientras que algunos hallazgos han demostrado que también consumían algunos cereales y legumbres, incluso, tubérculos, aunque no los cultivarán aún. 

Los seres humanos que sí se han acercado a esa dieta rica en carnes y pescados se cree que son los que vivían cerca del Ártico, donde no se encuentran fácilmente plantas. Esto demostraría otro de los argumentos en contra de la dieta paleo y es que al ser nómadas y frente a la variedad de especies y fauna del mundo no se puede determinar una dieta concreta para todos los seres humanos de la Prehistoria. 

Otro argumento es la evolución del planeta y los seres humanos. Los alimentos de los que ahora disponemos no son iguales que los que nuestros antepasados encontraban. En aquella época, no existían las harinas refinadas, los tomates contenían toxinas, la lechuga silvestre era amarga, hasta los plátanos que si formarían parte de esta dieta no existían. En definitiva, los alimentos han ido evolucionando igual que nosotros que ya no llevamos el nivel de vida activa que debían mantener ellos para cazar y escapar de los depredadores. 

Christina Warinner, profesora en antropología en Harward, recalca que ya no tenemos tantas cosas en común con los seres de aquel periodo, que nos hemos adaptado a muchos alimentos que ellos no podrían tolerar y defiende que muchos de los argumentos a favor de la dieta paleo no están basados en los estudios realizados por los arqueólogos y antropólogos.