Skip to main content

Este casco inteligente cuesta casi 2.000 euros, y lo hemos probado

fenix ar

03/02/2018 - 18:58

¿Te suena de algo el nombre de Skully AR? Seguramente no, pero se trata de un proyecto que allá por el año 2016 consiguió recaudar más de dos millones de dólares a través de una campaña de crowdfunding para desarrollar un casco de moto inteligente con funciones de realidad aumentada. Tras años fuera de los focos mediáticos, Skully está de vuelta, y nosotros hemos podido acceder a uno de los pocos prototipos funcionales que hay en el mundo de este casco.

Antes de entrar en detalles, permitidnos que os contemos primero la historia que se esconde tras este curioso proyecto: como os decíamos, en el año 2016 los creadores de esta idea (unos emprendedores americanos con sede en Silicon Valley) sacaron adelante una campaña de financiación en Indiegogo a través de la cual reunieron el dinero suficiente para llevar a la realidad la idea de un casco de moto con funciones inteligentes. Por unos u otros motivos, el proyecto nunca llegó a arrancar, y ahora ha sido un empresario español el que ha decidido retomar la idea para sacarla adelante.

Bajo un nuevo nombre de Fenix AR, y una nueva compañía rebautizada como Skully Technologies -reubicada en Atlanta (Georgia, Estados Unidos)-, este casco de moto inteligente saldrá al mercado en verano de este mismo año en Estados Unidos (mientras que en Europa se hará esperar hasta el 2019), y nosotros hemos tenido la oportunidad de probar en primera persona un prototipo funcional al que hasta ahora no había tenido acceso ningún otro medio en español.

¿Qué tiene de "inteligente" el casco Fenix AR? Esa es la primera pregunta que a todo el mundo se le vendrá a la cabeza al descubrir que este casco costará 1.899 dólares en su lanzamiento al mercado en verano de este mismo año (aquellos que participaron en la campaña de financiación original serán los primeros en tener acceso a él). Entonces... ¿qué hace el Fenix AR que no haga un casco normal? Fácil: ¿te acuerdas de las Google Glass? Pues por ahí van los tiros.

El Fenix AR dice tener funciones de realidad aumentada. Los creadores del proyecto original aspiraban con esta idea a lanzar al mercado el primer casco de moto con realidad aumentada, y querían hacerlo integrando dentro del casco un visor transparente similar -al menos en lo que al concepto se refiere- al que incorporaban las gafas de Google. Este visor está pensado para permitirte, por ejemplo, ver la ruta de navegación directamente dentro del casco. ¿Suena bien, verdad? Ahora veamos cómo es en la realidad.

Vista de la parte trasera del casco Skully

De primeras, si lo ves por delante podría parecer un casco de moto normal y corriente. Pero si lo miras por detrás, te empezarás a dar cuenta de que hay detalles que desde luego no suelen estar en un casco convencional: en la parte trasera del Fenix AR ya encontramos buena parte de las tecnologías de las que presume este casco. Fíjate bien, porque verás incluso que hay una cámara (arriba, en la aleta).

Probamos la moto eléctrica que se puede llevar sin carné (de moto): así es la Zero S

Efectivamente, se trata de una cámara de visión trasera que capta todo lo que ocurre detrás de ti y que, a la hora de ir en moto, consigue cubrir ese ángulo muerto que con los retrovisores resulta imposible ver. Esa "aleta" sobre la que está integrada la cámara, lejos de estar pensada para darle una mejor aerodinámica al casco (al menos no es ese su objetivo principal), esconde la batería que alimenta las hasta cuatro horas de autonomía que ofrece este casco. Una batería que, por cierto, se carga por un puerto microUSB.

Llegados a este punto, estarás deseando que nos dejemos de introducciones y que vayamos directos a contarte cómo es ponerse el Fenix AR en la cabeza. Vamos a ello, entonces.

Así es el visor integrado en el casco Fenix AR de Skully

Visor del Fenix AR

Lo más importante del Fenix AR está en ese visor que puedes ver en la parte delantera del casco. Es un cristal semi-transparente que se puede regular tanto en altura como en ángulo de visión (para que lo puedas poner más alto o más bajo), y sobre él se proyecta la imagen que después ves al alcance de tus ojos cuando tienes el casco puesto. Tal y como os decíamos, es un concepto muy a-lo-Google-Glass.

¿Para qué sirve este visor? Para que puedas tener información al alcance de tu vista sin apartar los ojos de la carretera. Eso incluye ver lo que está ocurriendo detrás de ti (esa es la función de la cámara trasera), seguir una ruta de navegación del GPS sin tener que andar mirando el móvil e, incluso, saber quién te está llamando al teléfono. Eso, al menos, es lo que prometían desde la dirección original de Skully al presentar en sociedad este proyecto.

Y ahora, la pregunta del millón: ¿cómo se ve en la realidad la imagen que se proyecta en este visor? Cada vez que aparece un vídeo promocional de un producto así, las marcas suelen utilizar montajes fotográficos para simular cómo se vería su idea en condiciones ideales. Es difícil captarlo al cien por cien de fidelidad con una cámara, pero la siguiente fotografía os debería sacar de dudas:

El visor del casco desde dentro

Dado que lo que nosotros hemos probado era un prototipo (se trataba de una de las primeras unidades del Skully AR-1, el modelo que se presentó originalmente para la campaña de financiación), la única función que teníamos disponible en el visor era la vista de la cámara trasera. No pudimos probar ni la navegación GPS ni las notificaciones de las llamadas, pero eso no significa que no descubriéramos más curiosidades de este casco inteligente.

Componentes del Fenix AR

Dirás, ¿y cómo se enciende un casco así? El botón de Encendido está oculto por dentro, a la altura de la mandíbula, y con una pulsación se pone en marcha todo el abanico de funciones de las que dispone el casco. Por supuesto, cuando no lo necesites puedes llevarlo también apagado (con el visor bajado para que no moleste).

El puerto de carga lo tenemos cerca del cierre de seguridad, y se trata de un conector microUSB que desde la marca nos aseguraron que permite cargar por completo la batería en alrededor de una hora. Delante, en forma de una "rosca", está el regulador que permite subir o bajar el visor.

Skully

El casco se conecta al móvil por Bluetooth, y una vez lo has enlazado a tu teléfono obtienes acceso a todas esas funciones de navegación, manos libres e incluso reproducción de música que hemos mencionado antes (mediante una aplicación desarrollada por Skully que todavía no está disponible para su descarga públicamente).

Salvo por la navegación GPS desde el visor, y esas notificaciones de llamadas que se mencionaban en el proyecto original, todo lo demás viene a ser parecido a un intercom, solo que en este caso el casco ya integra en su interior tanto el micrófono como el altavoz. Al fin y al cabo, lo verdaderamente "potente" de la tecnología de este casco reside en el visor de realidad aumentada.

Del prototipo a la realidad: la hora de la verdad para Skully

Casco inteligente Skully

Tal y como hemos repetido por activa y por pasiva a lo largo de este artículo, el casco de Skully que hemos tenido en nuestras manos era un prototipo que de aquí al verano cambiará en diseño (nos han confirmado que el modelo comercial será algo más ligero, cosa de agradecer habiendo tenido éste en la mano), al mismo tiempo que también se terminarán de pulir sus funcionalidades. Pese a ello, ha sido una oportunidad excelente de conocer en primera persona un proyecto que desde luego no pasa desapercibido a primera vista.

Esto te interesará: Estas son las motos eléctricas que ya puedes comprar en España

Cuando supimos de la existencia de este casco inteligente, teníamos mucha curiosidad por conocer cómo se vería en la realidad el visor que se mostraba en los vídeos promocionales del Skully Fenix AR. Y dado que hay más marcas interesadas en lanzar al mercado algo similar -la propia BMW, sin ir más lejos-, quizás de aquí a muy poco tiempo se convierta en una tendencia en el mercado de los motoristas.

A partir de aquí, deberá ser Skully Technologies la que cumpla con las expectativas que ha generado este proyecto. Pese a que el casco no llegará a Europa hasta 2019, haremos todo lo posible por conseguir una de las unidades que comenzarán a comercializarse en el mercado estadounidense a partir de este mismo verano por 1.899 dólares.

Ver ahora: