Este exoesqueleto hace que correr un maratón sea más sencillo

¿Qué es LIFE?
¿Qué es LIFE?
exosesqueleto aumenta rendimiento de corredores

La práctica de cualquier deporte, a nivel profesional, siempre va ligada a un término de forma intrínseca: el rendimiento. De cara a mejorarlo, los investigadores del Wyss Institute y del Harvard SEAS han dado vida a un robot (en forma de traje) con el que, tras los primeros ensayos (en una cinta de correr) se pudo ver que, por ejemplo, se reducía el gasto metabólico (consumo de oxígeno y dióxido de carbono) en un 5,4%.  

Una mejora que, a pesar de parecer ínfima, sus creadores alaban y explican con dos ejemplos numéricos. El primero refleja que si un corredor de larga distancia cubre 42 Km, con este él su consumo será el mismo que si hubiese hecho 40. El segundo muestra que de durar 9:14 por cada kilómetro y medio (1 milla aproximadamente) lo haría en 8:49. Todo, como decimos, gracias a este exoesqueleto robótico ligero que, adherido al cuerpo, se mueve con él mientras hace su trabajo.

¿Cómo funciona? Este exosesqueleto lleva en un lado conectados unos cables flexibles los cuales terminan, en el otro extremo, en una unidad que, con el traje en marcha, ejecuta una función similar a la que harían un segundo conjunto de músculos extensores de la cadera. En resumen: ayuda a potenciar cada una de las zancadas que el corredor ejecute haciéndolas más efectivas.

Este robot no fue fácil de desarrollar, como comentan sus creadores, sobre todo por el reto que suponía saber el momento adecuado en el que la máquina tiene que presionar para que la acción sea útil. También, a nivel estructural, les resultó complicado el dar con la forma de colocar los cables para que no se entrelazasen durante su uso.

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¿Cómo llegaron a un resultado óptimo? Haciendo una prueba doble del exosesqueleto, entre un modelo humano y una simulación por ordenador, siendo esta última la que obtuvo mejores resultados al poder centrarse en cada una de las partes del cuerpo de forma individual. También hemos de tener en cuenta que primero se basa en una superficie condicionante como es una cinta de correr, diferente a la habitual en el mundo real en las que el corredor suele inclinarse hacia delante (y no hacia atrás como en este caso figurado).

Con todo, desde el Wyss Institute y el Harvard SEAS tienen claro que su objetivo, con este exosesqueleto robótico, es cerrar las mejoras necesarias para dar con un “producto que compense en gran medida el costo de usarlo". Están convencidos de que tienen entre manos una “tecnología que podría aumentar el rendimiento de los deportistas y/o ayudar con la recuperación después de una lesión”. Una meta que no veremos a corto plazo pero que, a medio puede tener muchos beneficios deportivos.