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Este festival sustituye las entradas por un chip bajo la piel

Diez de los asistentes VIP del Pause Fest portaran microchips para acceder

Antonio Adrados

02/11/2017 - 13:28

La tecnología nos brinda servicios y posibilidades en el día a día con el fin de hacer nuestras vidas más cómodas, convirtiendo procesos aparentemente complejos en simples. Los microchips subcutáneos prometen un futuro de comodidad y sencillez en tareas tan rutinarias como abrir una puerta, realizar una compra o identificarnos. En el Pause Fest, 10 de sus asistente ya pueden acceder gracias a chips implantados en sus manos.

Pause Fest es un festival de tecnología y cultura que se celebra en Melbourne, Australia. La siguiente edición de este certamen se celebrará el 7-11 de febrero del próximo año y como parte del lanzamiento, diez asistentes con pases VIP se han ofrecido voluntariamente para implantarse chips con tecnología NFC en sus manos.

Aunque los microchips que podemos encontrar hoy en día en el mercado están todavía en etapas iniciales y su capacidad de almacenamiento de información sea muy limitada de momento, no impidió a los diez voluntarios inyectarse el chip subcutáneo entre los dedos pulgar e índice. La sensación de implantarse uno de estos minidispositivos puede ser similar a la de hacerse un piercing o tener insertada una de vía intravenosa de goteo.

Durante los pasos previos a la inserción del microchip, se configuraron con los pases VIP de tres días para el Pause Fest del próximo año, y aunque no cuente con gran capacidad de almacenamiento, los chips también fueron programados con funciones tan cotidianas como abrir  las puertas de sus propias casas o de sus gimnasios, oficinas e incluso llegando a funcionar como la tarjeta de transporte público.

Esta compañía será la primera en poner chips a sus empleados

Desde el momento en el que los voluntarios se insertaron los microchips hasta la conclusión del festival, los voluntarios realizarán actividades rutinarias utilizándolos para llevar a cabo tareas simples. Durante el festival de febrero, los participantes formarán parte de una charla pública junto a la experta en tecnología insertable, Kayla Heffernan, para hablar sobre si los chips son realmente útiles y cómo afectan en su día a día.

La propia Heffernan lleva inserados dos de estos microchips en sus mano y, actualmente, está realizando un doctorado sobre las posibles aplicaciones de esta tecnología insertable, se ha mostrado entusiasmada con las posibles aplicaciones para el futuro: “Si pudieras usarlo en cualquier lugar, ya sea en el trabajo, en casa, en el gimnasio y solo necesitas un chip para acceder a todos estos lugares, daría a las personas más incentivos para obtener uno”.

Imagínate la gran cantidad de aplicaciones y la influencia en nuestro día a día que podrían tener los microchips subcutáneos. Sería tan sencillo identificarse en cualquier tipo de gestión olvidándonos del DNI, el pasaporte, la tarjeta sanitaria o para acceder al concierto de ese grupo de música que tanto te gusta. Sería tan fácil realizar una transacción para cualquier compra que realices, ya sea por internet o en persona, dejando atrás el dinero en efectivo, las tarjetas de crédito o el pago con el móvil. Sería tan cómodo desbloquear cualquier puerta a la que tengas acceso como tu casa, tu oficina o tu coche con tan solo un pequeño gesto de tu mano, que supondría deshacernos, incluso, de todas las llaves que tanto pesan y ocupan nuestros bolsillos.

Un chip español transmite datos a una velocidad de 40 Gigabits/s

Por otro lado, parte de la población siente temor a la implantación de estas tecnologías, ya que el cine cuenta con innumerables ejemplos en los que se muestra un futuro en el que portemos microchips en nuestro interior y seamos constantemente controlados por las grandes corporaciones que desarrollan las tecnologías. ¡Como Google!

Películas como “In Time” (2011) de Andrew Niccol, nos sumergen en una distopía en la que se lleva esta idea al extremo. En el mundo de la hiperconectividad en el que vivimos existe un miedo real a la monitorización de todos nuestros movimientos a través de los smartphones y el resto de dispositivos que nos rodean. Los microchips subcutáneos, a priori, pueden parecer la invasión total a nuestra intimidad, pero la tecnología nos brinda un mundo lleno de servicios y posibilidades, y no es la responsable del uso que las personas le dan.

Es cierto que, por ahora, los microchips disponibles en el mercado no tiene tanta capacidad como para almacenar dicha cantidad de información, pero con lo rápido que evoluciona la tecnología hoy en día, no es difícil imaginar que dentro de unos años sea posible abrir tu casa, tu coche o pagar por internet, entre un sin fin de aplicaciones.

[Fuente: The Next Web]

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