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Un estudio aconseja aumentar el ritmo de la música cuando hacemos ejercicio para mejorar los resultados

Música y ejercicio

08/02/2020 - 06:05

La mayoría de las personas que llevan a cabo algún tipo de ejercicio, ya sea en casa o al aire libre, suelen hacerlo escuchando música. Hacer deporte es, en muchos casos, una repetición de tablas de ejercicios que pueden hacerse monótonas o aburridas, y la música ayuda a distraerse. Pero ahora los científicos han encontrado una utilidad aún mayor: la música ayuda a gastar más calorías, y a reducir la sensación de cansancio.

Anteriores estudios habían llegado a conclusiones similares, pero lo interesante de esta nueva prueba, llevada a cabo por un equipo de médicos de la Universidad de Verona, en Italia, es que se centra en el tempo de la música, para comprobar las diferencias de rendimiento.

Para llevar a cabo este experimento, 19 atletas completaron una serie de ejercicios divididos en dos grupos: ejercicios de resistencia (andar 10 minutos a un ritmo alto en una cinta de correr), y ejercicios de alta intensidad. Para cada tipo de ejercicio se probaron cuatro tipos de condicionantes musicales: sin música, y diferentes músicas con diferentes tempos: de 90 o a 100 pulsaciones por minuto, 130 a 150, y 170 a 190 pulsos por minuto.

Los investigadores comprobaron que, cuando usaban música con los tempos más altos, aumentaba el ritmo cardíaco de los deportistas y bajaba la percepción de esfuerzo. En otras palabras, rendían más en el ejercicio, y tenía menos sensación de cansancio.

Un dato interesante que han extraído de la prueba, es que estos beneficios eran más altos en los ejercicios de resistencia, y menos en los de alta intensidad.

Creen que se debe a que los ejercicios de alta intensidad tienen una duración más corta y el cerebro está más concentrado en ellos, así que la música tiene menos influencia.

El estudio reconoce que, antes de sacar conclusiones, hace falta estudiar otros aspectos que podrían influir en estas ventajas de la música, además del tempo, como puede ser el género musical, la melodía, el tipo de letra o incluso música con y sin letra. Es lo que van a probar a continuación.

Pero de momento, parece una buena idea escuchar música con un tempo alto cuando hagas ejercicios de resistencia. Rendirás más y te cansarás menos. Si además te diviertes... ¡todo son ventajas!