Skip to main content

La puerta imposible de 200 Kilos que se abre con un dedo

Evolution Door

Klemens Torggler

03/12/2020 - 21:06

Cuando combinas arte con cinética, los resultados casi siempre son asombrosos. Evolution Door es una puerta rotatoria que no tiene bisagras, pesa hasta 200 Kilos, y se abre con un dedo. ¡Asombrosa!

Todos los días abrimos y cerramos docenas de puertas, y no nos paramos a pensar cómo funcionan. Pero si nos fijamos en ello, nos damos cuenta de que apenas han evolucionado en cientos de años. Por eso esta puerta imposible que pesa 200 Kilos y se abre con un dedo, nos deja con la boca abierta.

Se llama Evolution Door, y es obra del artista autríaco Klemens Torggler, especializado en el arte cinético, que también tiene aplicaciones prácticas. ¿Hay algo más esencial que una puerta?

Klemens Torggler ha creado varios mecanismos diferentes basados en cuadrados rotatorios que permite crear una puerta sin pomos, sin bisagras, y con un mecanismo de apertura hipnótico. No te pierdas el vídeo porque es espectacular:

Como vemos, una de las puertas, la de acero, pesa 200 Kilos y se mueve con un dedo. Además tiene aplicaciones artísticas en los campos de la decoración o el arte de museos, como se muestra al final del vídeo.

Es un ejemplo perfecto de lo que se conoce con el nombre de arte cinético, que se ha puesto de moda en los últimos años. Esta forma de expresión utiliza el movimiento como elemento artístico.

El artista autríaco Klemens Torggler lleva 20 años experimentado con el movimiento asociado a las puertas. Aprovecha leyes de la Física, como la inercia y la gravedad, para añadir movimiento a sus creaciones artísticas, que además tienen una funcionalidad práctica.

Evolution Door se ha convertido en un objeto pop que ya ha aparecido en algunas películas futuristas, como Men in Man 4, o el film hispano-colombiano de ciencia-ficción Órbita 9.

Por desgracia de momento se considera una obra artística y no un elemento del mobiliario, así que no está a la venta. La puerta de acero que vemos en el vídeo se la vendió Klemens Torggler a un amigo, por 10.000 euros.

Sin embargo, según cuenta intersynergia, el artista ha hecho cálculos, y si se fabrican en serie para la venta podrían costar alrededor de los 3.000 euros.