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El grafeno es un material milagroso, y gracias al ángulo mágico revolucionará diferentes industrias

Grafeno

04/11/2019 - 06:30

Últimamente no hemos tenido demasiadas novedades sobre el grafeno, pero es uno de los asombrosos materiales que más alegrías pueden darnos en los próximos años. El motivo es que se trata de un material que puede llevar la computación a un nuevo nivel, así como la duración de las baterías, con todo lo que eso supone para cualquier tipo de dispositivo con batería, como móviles o vehículos eléctricos. Ahora, un grupo de investigadores han descubierto nuevas propiedades del grafeno, y sus aplicaciones son de lo más interesantes.

El grafeno, no en vano llamado ‘’material milagroso’’, es un material que tiene el potencial para poner patas arriba gran cantidad de industrias. Es un material que podría impulsar baterías más potentes, pantallas flexibles de mejor calidad que las actuales y otros elementos que conforman algunos de los dispositivos que utilizamos a diario.

Sin embargo, el grafeno también es tremendamente complicado de implantar o, mejor dicho, aún no se ha descubierto cómo implantarlo de manera eficiente en los dispositivos. Entre sus cualidades se encuentra la ligereza, que es extremadamente flexible, es duro, resistente, impermeable y 100 veces mejor conductor que el silicio, además de no perder energía. Por eso se llama ‘’superconductor’’ y, ahora, una nueva investigación ha dado con la clave para que el grafeno sea aún un mejor superconductor.

Como leemos en La Vanguardia, investigadores del Insittut de Ciències Fotòniques de Barcelona, liderados por el doctor Dmitri Efetov, acaban de descubrir un nuevo conjunto de cualidades extraordinarias que permitirían utilizar el grafeno para mejorar la eficiencia de la transmisión de energía. Esto encuadraría el grafeno en un nuevo tipo de física, la de ‘’materia condensada’’, pero aún no se comprende del todo.

En 2018, el MIT descubrió que, al poner dos capas de grafeno una sobre la otra. Girando una de ellas a 1,1º, el ‘’ángulo mágico’’, se observó que el grafeno era capaz de conducir electrones sin resistencia, de ahí que se llame superconductor al ser capaz de transportar electricidad sin pérdida alguna.

Lo que ha hallado el Insittut de Ciències Fotòniques es que, mejorando la calidad de la configuración, se logran nuevos estados topológicos que se podrán aprovechar para mejorar el funcionamiento de dispositivos electrónicos y, lo más importante, producirlos utilizando grafeno a menor coste.

Más allá de pensar en estos avances como ‘’microtecnología’’ (cómo hacer mejores procesadores o baterías para un móvil, por ejemplo), hay que pensar a lo grande. Con el uso del superconductor se podrían fabricar ordenadores cuánticos, como el que tiene Google, pero también transportar energía sin pérdidas en grandes cantidades, por lo que la producción de la misma sería más eficiente.

Ahora, solo queda controlar esto, empezar a implementar el grafeno en diferentes productos y comprobar si, realmente, es ese producto milagroso que podría hacer que prácticamente la totalidad de la industria tecnológica diera un salto de gigante como no se ha visto en décadas.

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