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El hambre, una de las consecuencias del cambio climático: así afectará a la producción de alimentos

Trigo

30/11/2019 - 06:45

De acuerdo con un modelo creado por un equipo internacional de científicos, el cambio climático afectará severamente a la producción de alimentos. Como consecuencia, el hambre en el mundo aumentará y muchas personas perderán su fuente de alimentos.

Hace unas semanas, más de 11.000 científicos de 153 países del mundo publicaron un artículo que declaraba la emergencia climática. En el documento recalcaban la importancia de tomar medidas inmediatamente si queremos evitar las consecuencias del calentamiento global, que puede ser mucho peores de lo que pensamos y llegar mucho antes de lo esperado.

Y es que, a pesar de que hay quien ve muy lejos los efectos del cambio climático, los científicos son bastante claros al respecto y señalan que, de continuar como hasta ahora, en los próximos 100 años el nivel del mar aumentará un metro y la temperatura será cinco grados más alta. 

Uno de los principales problemas que afectará a la humanidad está relacionado con la producción de alimentos. El estudio Mediterranean Experts on Climate and Environmental Change (MedECC) que fue presentado hace unas semanas señala que estos cambios en el clima supondrán una gran pérdida de terreno agrícola que pondrá en peligro el sustento de 37 millones de personas, siendo la cuenca del Mediterráneo una de las áreas más afectadas.

El modelo que ha creado este equipo internacional de científicos también pone de relieve que el calentamiento global afectará seriamente a la producción de alimentos. De acuerdo con sus predicciones, la agricultura y la pesca, dos de nuestras principales fuentes de alimentos, mermarán de manera sustancial su producción.

Y la consecuencia directa de esta problemática será una importante escasez alimentaria que derivará en un aumento del hambre, especialmente en los países pobres y las zonas más deprimidas.

El modelo científico muestra la posible evolución de la agricultura y la pesca hasta el final del siglo XXI si las emisiones contaminantes continúan como hasta ahora. Los resultados revelan que el peor escenario presenta un panorama verdaderamente desolador: el 90% de la población mundial vivirá en un área donde la producción de alimentos procedentes de la agricultura y la pesca se está reduciendo. 

En concreto, para finales de siglo la agricultura podría experimentar una reducción del 25% de la producción global, mientras que la pesca bajaría un 60%. En nuestra mano está poner freno a este inminente desastre.

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