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El absurdo motivo por el que ya casi no se venden huevos blancos en el supermercado

Huevos marrones

Pixabay

02/05/2020 - 07:25

Si estuviéramos jugando al Tabú, ese juego que nos pide definir un objeto sin poder nombrarlo, y nos tocara la palabra "huevo", estoy seguro de que casi todo el mundo recurriríamos a blanco para definir su color. Lo curioso es que si lo piensas bien: ¿hace cuánto tiempo que no compras huevos de gallina de color blanco en tu supermercado?

Pese a que todos asociamos el color blanco con los huevos de gallina, desde hace años es casi imposible encontrarlos en las estanterías del supermercado, ya que en un 90% de casos lo que nos encontramos son huevos de color marrón

Da igual su procedencia o el tipo de huevo, son todos marrones. ¿Te has preguntado alguna vez por qué? El motivo es realmente absurdo, un sinsentido que evidencia una vez más las constantes manipulaciones que sufrimos los consumidores

Hace unas décadas cuando comenzó su producción y distribución en masa mediante las granjas avícolas, se utilizaban razas de gallinas que ponían huevos blancos, habitualmente de un tamaño más pequeño, por tanto más baratas de alimentar y permitían hacinar más animales en un mismo espacio. Mientras, en las zonas rurales, se siguieron criando otras razas de gallinas más grandes, que habitualmente dan huevos de color marrón.

Esto hizo que en el subconsciente de los consumidores se empezara a asociar el huevo blanco como huevo de supermercado, de poca calidad, y el marrón como huevo de campo, más natural.

Esto no pasó desapercibido para los productores que rápidamente comenzaron a sustituir las gallinas blancas por las marrones (por decirlo de alguna forma) y permitió poder subir los precios sin que el consumidor se sintiera engañado, pues supuestamente pensaba que está comprando un producto de mayor calidad, y encima más grande.

El absurdo llega hasta el punto de que en la actualidad se siguen produciendo huevos blancos, aunque la mayoría de ellos van directamente a procesos industriales como ingrediente para la fabricación de otros alimentos, donde da igual su color, quedando los huevos marrones en exclusiva para los supermercados.

La realidad es que no hay diferencia alguna entre los huevos de un color u otro, más allá del tamaño. El color de la cáscara del huevo está relacionado con la raza de la gallina, y no afecta a sus nutrientes, sabor, calidad o grosor de la cáscara, que depende del tipo de alimentación, la edad y ambiente de cría de las gallinas exclusivamente.

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