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El Hyperloop ya viaja a 387 km/h, pero sigue sembrando dudas

El Hyperloop bate su récord de velocidad.

20/12/2017 - 09:23

Elon Musk se ha empeñado en hacer del Hyperloop un proyecto real y viable, y no parará hasta conseguirlo. Sin embargo, pese a los cada vez mejores resultados en los test, toda su idea sigue tambaleándose debido a un problema principal y fundamental: los desorbitados costes que tiene este medio de transporte, prácticamente inasumibles incluso a pequeña escala.

En su última prueba, el Hyperloop ha batido su propio récord de velocidad alcanzando los 387 km/h. No está nada mal, pero sigue siendo bastante menos de lo que alcanzan a día de hoy los trenes más veloces del mundo por mucho menos dinero. Este es fundamentalmente el problema: el proyecto consume millones a la velocidad de la luz y los resultados no han llegado y tampoco se esperan a corto plazo.

La cámara de aire, piedra angular del Hyperloop

Enviar una cápsula con personas dentro por un tubo al vacío es ya de por sí una idea revolucionaria, un proyecto de ingeniería sin igual. Es posible, como se ha demostrado en los test, pero eso no es todo: esas personas tienen que entrar y salir de este tubo, presurizando su interior y despresurizándolo a la entrada y a la salida, y eso no es fácil.

En este último test, realizado en el desierto de Nevada, el Hyperloop no sólo ha batido su récord de velocidad sino que ha probado con éxito su primera cámara de aire. Es un paso importante en el desarrollo de este medio de transporte futurista, aunque con algunas pegas.

La primera y principal es el tamaño de las cápsulas: a día de hoy es inviable utilizar cápsulas lo suficientemente grandes como para hacer que este medio de transporte sea masivo. Se podrían construir con más capacidad, pero eso haría que los costes de construcción de los tubos y las propias cápsulas se disparasen hasta el infinito.

Y claro, si un medio de transporte público no es capaz de llevar a mucha gente de un sitio a otro ¿qué utilidad tiene? Puede que el Hyperloop sea capaz de alcanzar algún día la velocidad de 1.100 km/h prometida por Elon Musk, pero de nada servirá si sigue siendo mucho más accesible coger un avión.

Así funciona por dentro el Hyperloop

Hay que enfriar el entusiasmo

La simple idea de poder viajar de una ciudad a otra durante cientos de kilómetros a más de 1.000 km/h es ilusionante, pero no hay que perder de vista que es un proyecto de cara a un futuro muy lejano, al menos a una escala significativa. Ahora mismo incluso construir una red ferroviaria tradicional es tan caro que muchos países no se lo pueden permitir o deben hacerlo muy poco a poco.

Ni hablemos ya de invertir cientos o miles de millones de euros en montar un sistema de transporte que sólo puede ir de una ciudad a otra sin paradas intermedias y transportando a un número muy limitado de personas. Probablemente de aquí a unos años se encuentre la forma de hacer que el Hyperloop sea apetecible para la inversión pública, al fin y al cabo la única que se puede permitir estos desembolsos, pero por ahora no es más que una maqueta.

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