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Identifican un gen que puede regular el consumo de alcohol

tratamiento alcoholismo

29/11/2016 - 19:10

Un conjunto de científicos ha identificado una variante de un gen que suprime el deseo de beber alcohol, un avance que podría ayudar a reducir el alcoholismo.

El alcoholismo es un importante problema de salud pública en todo el mundo que causa más de 3 millones de muertes al año. Ahora, un equipo de científicos del UT Southwestern Medical Center en Estados Unidos, en colaboración con colegas europeos, ha identificado una variante de un gen que suprime el deseo de beber alcohol, un avance que podría ayudar a reducir el consumo abusivo.

Para alcanzar este hallazgo, los investigadores han llevado a cabo un estudio en el que se ha analizado el ADN de más de 105.000 de bebedores sociales, que incluyen tanto individuos que beben poco alcohol como otros que consumen una mayor cantidad en reuniones y eventos sociales. En el documento, se considera una bebida el equivalente a un vaso pequeño de vino o media pinta de cerveza. La medida de consumo excesivo es beber más de 21 bebidas por semana en el caso de los hombres y 14 para las mujeres, y la de consumo ligero es de 14 copas para los hombres y 7 para las mujeres.

Los resultados revelaron que una variación del gen β-Klotho está relacionada con la regulación de la ingesta de alcohol en sociedad. En concreto, la variante menos frecuente, que se ha observado en el 42% de la muestra, es la que se asocia a un deseo inferior de beber. Por tanto, las personas que tienen esta variante tienden a tomar menos copas. 

Los resultados de este estudio podrían conducir al desarrollo de medicamentos para regular el consumo de alcohol. No obstante, en la muestra no han participado alcohólicos con problemas graves de adicción, por lo que sería necesario profundizar en cómo aplicarlo en este colectivo. 

Identifican unas neuronas para que los alcohólicos dejen de beber

La moderación de la ingesta de alcohol en los bebedores sociales podría tener importantes beneficios para la salud pública, como la reducción de riesgo de infartos y otras enfermedades cardiovasculares. Y es que beber está relacionado con dos factores de riesgo cardiovascular: la hipertensión arterial y la obesidad. 

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