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El lenguaje corporal que delata a los mentirosos

manos

Depositphotos

Andrea Núñez-Torrón Stock

20/01/2021 - 07:15

“Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo”, dice el refranero español. Ahora, un estudio llevado a cabo en la Universidad Erasmus de Rotterdam revela una pauta de lenguaje corporal que suelen repetir las personas que mienten, y que puede ayudarte a detectar embustes.

Si estás hablando con alguien y notas que su mímica es igual a la tuya, esa persona te podría estar mintiendo. Así lo revela una nueva investigación holandesa: al decir un embuste, las personas pueden imitar el lenguaje corporal de la persona a la que están mintiendo sin darse cuenta, un descubrimiento que podría conducir a una nueva forma de prueba de detección de mentiras.

"Los mentirosos a menudo cambian deliberadamente su comportamiento para que piensen que se comportan los que dicen la verdad, pero este comportamiento imitador en particular es algo que ni siquiera intentarían manipular porque no se dan cuenta de que lo están haciendo", dice Sophie van der Zee en la Universidad Erasmus de Rotterdam en los Países Bajos. "Y eso podría convertirlo en una pista interesante para detectar engaños".

En la prueba, 50 estudiantes universitarios fueron instados a resolver un rompecabezas de madera supuestamente simple en 5 minutos. En realidad, el rompecabezas era demasiado difícil de resolver en el tiempo disponible. Las soluciones fueron escondidas en un lugar accesible para ellos, alentando a los participantes a hacer trampas. A continuación, el responsable les pidió que no le dijeran a su supervisor que había dejado “accidentalmente” las soluciones en la sala porque temía consecuencias profesionales.

Al grabar las entrevistas en las que cada estudiante le contaba a otro qué sucedió desafío del rompecabezas, se vieron forzados a mentir. Al registrar sus movimientos de cabeza, pecho y muñeca con la ayuda de un acelerómetro inalámbrico (un WiTilt), descubrieron que cuando un estudiante decía la verdad, los movimientos de su cuerpo eran diferentes de los de la persona que hacía las preguntas. Pero curiosamente, los movimientos de los dos interlocutores tendían a alinearse cuando estaban mintiendo. 

Una de las hipótesis del equipo es que mentir requiere mucha concentración, por lo que los hablantes pueden imitar los movimientos corporales más sutiles de su oyente de forma inconsciente, ya que copiar requiere pensar menos que centrarse en el lenguaje no verbal propio. Aunque esta forma de lidiar con la "sobrecarga cognitiva" no es obvia a simple vista, sí fue detectable con los acelerómetros.

Se trata de una investigación que puede dar cabida a estudios más profundos sobre la materia. Los resultados del acelerómetro sobre esta sincronización del lenguaje corporal no ddeterminan quién de ambos interlocutores, mentiroso u oyente, alinea el lenguaje corporal con quien. “Es realmente interesante en términos de teoría de psicología social, pero estos son solo los primeros brotes verdes en cuanto a tener algo práctico para realizar pruebas de detección de mentiras confiables”, apunta Tim Brennen de la Universidad de Oslo en Noruega..