El MIT encuentra una cápsula del tiempo enterrada en 1957

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El MIT encuentra una cápsula del tiempo enterrada en 1957

El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha hecho un hallazgo de lo más curioso: ha encontrado una cápsula del tiempo que fue enterrada en 1957 con el objetivo de que se abriese pasado un milenio, en el año 2957.

La semana pasada, durante unas excavaciones para construir el nuevo edificio del Centro de Nanotecnología MIT.nano, el personal que supervisaba las obras desenterró un recipiente de vidrio transparente y herméticamente cerrado en el que podía leerse "No abrir hasta 2957"

Según los registros de la institución, la cápsula contiene una serie de documentos y recuerdos que ofrecen una visión del estado de la ciencia, la tecnología, la educación y el propio MIT a finales de la década de los 50.

En concreto, en el recipiente hay una carta del presidente James R. Killian para la población del próximo milenio, una copia del libro "A Scientist Speaks" de Karl T. Compton, monedas recién acuñadas del First National Bank de Boston, una botella de tónica vacía, un contenedor de penicilina, una taza conmemorativa de la generación del 57 y diferentes artefactos tecnológicos de la época, como un componente electrónico experimental llamado cryotron.

Cápsula del tiempo del MIT

El cryotron es un dispositivo prácticamente desconocido que fue inventado por Dudley Allen Buck en 1950, y que en aquel momento pensaron que podría superar al transistor como forma para miniaturizar los componentes de las computadoras gracias a que utiliza la superconductividad. 

La cápsula del tiempo fue enterrada el 5 de junio de 1957 por el presidente Killian y el profesor de ingeniería eléctrica Harold Edgerton. Según el MIT, se trata de uno de por lo menos ocho contenedores que fueron enterrados con motivo de la inauguración de los nuevos edificios que se habían construido en el centro, así como otras inauguraciones especiales.

Desentierran cápsula de tiempo de Steve Jobs 30 años después

Para garantizar su conservación, el recipiente de vidrio fue sellado con sopletes y en su interior se introdujo argón, así como una pequeña cantidad de carbono-14 para facilitar la datación en caso de que se destruyeran los documentos. 

Esta cápsula despierta especial expectación porque es la que más tardará en abrirse, ya que el periodo para inspeccionar las demás no supera los 80 años. 

[Fuente: MIT]