Skip to main content

No nos damos cuenta de lo gordos que estamos, y eso es un problema

Obesidad y salud

30/06/2018 - 10:15

En los últimos años hemos avanzado mucho en lo que se refiere a la discriminación de las personas con sobrepeso, y la aceptación de que los michelines y las tallas grandes forman parte de las medidas naturales del ser humano, y no es algo que deba ser escondido. Aceptar nuestro cuerpo tal y como es está muy bien, pero los médicos advierten del peligro de relajarnos con este asunto.

Esta tendencia ha llegado a sectores impensables hace años, como la moda. Modelos de tallas grandes triunfan en las pasarelas y en las revistas, y las marcas de ropa comienzan a ampliar el número de tallas en sus catálogos de moda.

Los médicos reconocen que aceptar nuestro cuerpo y no obsesionarse con estar delgados está bien, ya que beneficia a nuestra autoestima y reduce la ansiedad, y eso es importante a la hora de enfrentarse a desafíos como adelgazar. Sin embargo, también advierten de que esta nueva tendencia social puede llevarnos a aceptar nuestra gordura y no hacer un esfuerzo para comer más sano, o estar más en forma. Que aceptemos nuestro cuerpo no va a eliminar mágicamente los problemas de salud que originan el sobrepeso y la obesidad.

Ciéntificos de la Universidad de East Anglia (Austria), han analizado los datos de 23.000 personas del Reino Unido con sobrepeso u obesas, recopilados entre los años 1997 y 2015. Una persona tiene sobrepeso cuando su Índice de Masa Corporal alcanza los 25 puntos, y es obesa si llega a los 30.

El estudio revela que nos vemos menos gordos de lo que estamos, y esta tendencia ha ido aumentado en los últimos años. Así, el 41% de las personas con sobrepeso no reconocen que les sobran kilos, y el 8,3% de los obesos, no se ven gordos.

Este desajuste entre lo que vemos y la realidad, se ha extendido. El 48,4% de los hombres no apreciaban su sobrepeso en 1997, frente al 57,9% en 2015. En el caso de las mujeres, el porcentaje sube del 24,5 al 30,6%.

En el caso de los obesos, la cifra de hombres que no se veían obesos en 1997, se duplica en 2015.

Los médicos asocian estos datos a la mencionada tendencia social de aceptarnos tal y como somos, y a la mayor normalidad con la que hoy en día se aceptan las tallas grandes. A nivel psicológico es beneficioso, pero eso hace que no nos veamos tan gordos, y no pongamos remedio a ese sobrepeso.

Obesidad y salud

El mismo estudio ha descubierto que el 85% de las personas que no se ven gordos, son menos propensas a hacer dieta y ejercicio que los que aceptan la realidad.

La conclusión del estudio es clara: hay que aceptarse tal y como somos, cierto, pero no conformarse con ello. Si tenemos sobrepeso hay que luchar contra él, no por una cuestión estética o social, sino como un problema de salud.