Nueva interfaz neuronal inalámbrica restaura conexiones espinales cortadas

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Interfaz inalámbrica recupera movimiento en piernas de primates

Las personas que sufren de lesiones de la médula espinal pronto podrían tener otra opción de tratamiento a su disposición, una que no implica atarse a sí mismos a un exoesqueleto mecánico.

En lugar de cablear un puente electrónico en la espalda del paciente, una nueva interfaz neuronal sortea la brecha en una columna vertebral cortada y transmite señales motoras desde el cerebro a las piernas de forma inalámbrica.

Investigadores de la Ecole Polytechnique Federale Lausanne (EPFL) colaboraron con otros de la Universidad de Brown, Medtronic y Fraunhofer ICT-IMM para desarrollar el sistema.

"El sistema que hemos desarrollado utiliza señales registradas de la corteza motora del cerebro para desencadenar la estimulación eléctrica coordinada de los nervios en la columna que son responsables de la locomoción", dijo David Borton, profesor asistente de ingeniería en Brown, en un comunicado de prensa.

"Con el sistema encendido, los animales en nuestro estudio tenían locomoción casi normal," añadió.

Los equipos de investigación lograron esto implantando primero una serie de electrodos del tamaño de una píldora en los cerebros de dos macacos rhesus, que registraron las señales generadas por la corteza motora.

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Estas señales después fueron rebotadas por un neurotransmisor inalámbrico a un ordenador externo que traduce los impulsos eléctricos a comandos mecánicos. La computadora entonces retransmitió estos comandos a un estimulador espinal eléctrico implantado en la parte baja de la espalda de los primates, por debajo de la lesión. 

Si bien el daño infligido a los monos de prueba no era permanente, habría llevado a los primates más de un mes recuperar el uso completo de sus piernas. Pero con la interfaz neuronal activa recuperaron el control casi al instante.

Esta es una noticia alentadora para los que sufren lesiones de la columna vertebral, pero la investigación todavía está muy lejos de los ensayos en humanos.

Los investigadores primero deberán determinar qué tan bien los animales de prueba pueden usar sus extremidades restauradas, en términos de equilibrio y cuánto peso pueden soportar, antes de pasar a primates más grandes y, finalmente, a los seres humanos.