Un nuevo tratamiento reduce la metástasis del cáncer de mama

¿Qué es LIFE?
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metastasis cancer de mama

Un equipo de investigadores españoles del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) en Barcelona ha descubierto un nuevo tratamiento que permite reducir la recurrencia del cáncer de mama evitando que se produzca metástasis.

En las pruebas de laboratorio efectuadas con ratones, estos científicos han demostrado que, al inhibir farmacológica y genética de par de proteínas conocidas como RANK/RANKL, se observa una reducción significativa de la reaparición de los tumores y de la metástasis de este tipo de cáncer. 

En condiciones normales, este par de proteínas del metabolismo óseo actúa como traductor de la información que proporcionan las hormonas sexuales, y envía una señal para estimular el desarrollo de la glándula mamaria. Durante el ciclo menstrual o el embarazo, todas las mujeres pasan por este proceso. Sin embargo, si esta vía de señalización se desregula, las células mamarias comienzan a multiplicarse y no mueren cuando deberían hacerlo, lo que conduce a que se desarrolle el cáncer de mama. 

Las células precursoras del cáncer o células madre cancerígenas (CSC), que son las responsables de la recurrencia del tumor y la metástasis, tienen altos niveles de la proteína RANK. "Su inhibición no reduce el crecimiento del tumor, pero promueve su diferenciación, lo que reduce la población de CSC y dificulta la metástasis, mejorando el pronóstico", explica la Dra. Eva González-Suárez, directora de la investigación. 

Aunque otros estudios habían demostrado que la inhibición de la proteína RANK podría ayudar a prevenir el cáncer de mama, todavía no se había había comprobado el gran potencial de este tratamiento para disminuir su reaparición.

El estrés acelera la metástasis del cáncer

Según explica Idibell en un comunicado, estos hallazgos sugieren que los inhibidores RANK/RANKL, que en la actualidad se utilizan como tratamiento para los pacientes con osteoporosis y metástasis ósea, también podrían resultar eficaces como terapia para el cáncer de mama. Tienen la ventaja de que ya están aprobados para su uso clínico, lo que implica que el proceso para hacer las pruebas es más rápido.