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¿Podrá un robot hacer tu trabajo? Estas son las 5 preguntas que debes hacerte

El robot con Alexa
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15/07/2019 - 13:30

Como te contábamos la pasada semana, un tercio de los empleos podrían ser sustituidos por robots de aquí al 2030, según apunta la investigación realizada por la firma global PwC, centrada en el impacto potencial que tendrá la automatización en los empleos de cuatro economías avanzadas propias de países desarrollados: Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Japón.

En todas ellas los porcentajes -que oscilan del 38% del empleo estadounidense a un 21% del mercado de trabajo nipón- muestran que en varios sectores, el capital humano podría quedarse obsoleto frente a los bots en tan solo quince años.

Para elaborar este informe, PwC examinó dos estudios previos realizados en 2013 y 2016, respectivamente, y luego analizó diversos factores que constituyen señales de alerta para determinados sectores del mercado de trabajo que sufrirán una transformación profunda debido a la automatización. Las estimaciones se basan en un algoritmo que vincula la mecanización a través de robots o Inteligencia Artificial a las características de las tareas que requiere cada trabajo y los rasgos del trabajador, por ejemplo, los niveles de formación necesarios para el desempeño del empleo.

5 puntos sobre los trabajos con más probabilidades de ser automatizados

Existen diversas conclusiones que se desprenden del informe de PwC y que puedes utilizar para detectar si tu sector laboral o puesto de trabajo tienen todas las cartas para ser sustituidos por un robot en los próximos años:

  • Cuatro sectores en el ojo del huracán: Como hemos indicado, existen determinados ámbitos y profesiones con un alto riesgo de automatización. Si trabajas en el sector del comercio tanto minorista como mayorista -donde el reparto con drones ya es una realidad en empresas como Amazon-, desempeñas tu tarea repetitiva en una fábrica de cualquier industria, trabajas en el mundo administrativo y de atención al cliente área en la que ya comienza a ser palpable el uso de bots-, o en el área de la logística, el transporte y el almacenamiento, tienes bastantes posibilidades de ser sustituido por un robot. 
  • El factor clave de diferenciación para los trabajadores individuales es la educación: Diversas visiones, estudios, especialistas y críticas son unánimes con respecto a la importancia de una formación especializada y del poder de la alfabetización digital para que el empleo humano ponga el foco en trabajos más críticos, que aporten valor y que estén más vinculados a la creatividad, relegando para los robots el trabajo más deshumanizado y mecánico. Según la UE, en los próximos años harán falta más de 900.000 profesionales TIC altamente cualificados (y muy bien pagados).
  • El perfil más vulnerable ante la automatización: el hombre de bajo nivel educativo. Esta era una de las conclusiones a las que llegaba el informe, ya que solamente en Reino Unido, la diferencia entre los puestos de trabajo que corrían riesgo era de 6,3 millones para los ocupados por hombres frente a 4,1 millones para los ocupados por mujeres. En el país británico, alrededor de un tercio de los hombres están en posiciones de alto riesgo. Nos hallamos ante una “Revolución de habilidades”, donde se requieren perfiles laborales más técnicos y especializados, con capacidad de adaptación al cambio. “Ayudar a las personas a mejorar y a adaptarse a un mundo de trabajo que cambia rápidamente será el desafío definitorio de nuestro tiempo”, ha afirmado Jonas Prizing, Presidente y CEO de ManpowerGroup, en otro informe publicado en enero.
  • ¿Tu trabajo requiere énfasis en las habilidades sociales y alfabetización digital?: No son las industrias las que se encuentran en peligro, sino el trabajo humano en esos sectores con perfiles formativos más bajos o acciones más repetitivas. Mientras que áreas como el trabajo social o la educación son mucho menos vulnerables ante la automatización, deberías preocuparte si los conocimientos que exigen en tu trabajo solamente se vinculan a las tareas manuales y rutinarias o al esfuerzo físico. Piensa cómo la recolección de información de bajo nivel, los asistentes de estacionamiento o la venta online cuentan cada vez con más herramientas tecnológicas o de IA en sus filas.
  • Existen dos variables clave que podrían ser decisorias en el momento de la posible pérdida de empleo: uno es el ritmo de avance tecnológico -que no será uniforme ni regular en todo el planeta- y otro son el conjunto de leyes y regulaciones gubernamentales en torno al uso de robots. Por ejemplo, los vehículos sin conductor o la criptomoneda Bitcoin han sufrido varapalos en su afán regulatorio, y son ya muchas voces -desde Bill Gates a la Unión Europea– las que quieren que los robots paguen impuestos como las personas físicas o tengan limitada su personalidad electrónica, mientras que la sociedad y líderes tecnológicos de la talla de Elon Musk muestran su miedo ante la llegada de la Inteligencia Artificial.