El porro electrónico se puede comprar en España

¿Qué es LIFE?
¿Qué es LIFE?
El porro electrónico ya se puede comprar online o en España

Holanda es la tierra de los tulipanes, los molinos, los quesos, las bicicletas... y sí, también de los Coffee Shops. Estos locales en los que se puede consumir y comprar cannabis de forma legal son conocidos y visitados por miles de turistas cada año. 

No es extraño, por tanto, que sea Holanda el primer país en comercializar un porro electrónico. El E-Njoint es similar a uno de los cigarrillos electrónicos que se han hecho tan populares en los últimos años. Similar, pero no idéntico.

Porque el fabricante se las ha ingeniado para sortear cualquier escollo legal, ofreciendo opciones para todos los gustos y, sobre todo, para todas las legislaciones, de modo que se puedan vender online o a través de puntos físicos de distribución en muchos países, incluyendo en la actualidad España

La primera opción de E-Njoint es la de los porros sin THC, la sustancia psicoactiva del cannabis, es decir, la que provoca sus efectos. Estos porros tampoco tienen tabaco o nicotina, ni sustancias tóxicas. Están disponibles en diferentes sabores y son de un solo uso, con una duración media de 500 "vapeos". Su precio oscila entre los 8,95 y los 9,95 euros.

Otro porros disponibles son los Moodchangers, igualmente legales y precargados con aceites esenciales y aromas que, según dicta la aromaterapia, pueden producir en quienes los consumen, efectos relajantes, estimulantes, etc. 

El primer porro electrónico del mundo

Pero E-Njoint también vende auténticos porros electrónicos, y aquí sí que estamos hablando de un accesorio que permite fumar cannabis. Se trata de un cigarrillo vaporizador que se puede cargar con hierbas y aceites a elección del usuario, y que ofrece tres niveles de temperatura. Este vaporizador tiene un precio de 149,95 euros y en su página web está actualmente agotado.

Por supuesto, el consumo de determinadas sustancias tóxicas es ilegal y la compañía se limita a vender el instrumento y la tecnología. Queda en manos del usuario la elección de un consumo responsable y dentro de los límites y condiciones que marca la ley.