El primer corazón biónico que funciona sin pulso

¿Qué es LIFE?
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BIVACOR, un corazón biónico funcionará sin pulso en humanos

Bivacor es un tipo de corazón biónico que han inventado científicos australianos y que se podrá instalar en seres humanos que sufran de problemas del corazón. La novedad de este corazón biónico es que funciona sin pulso.

Este dispositivo ya ha sido probado en animales y ha sido todo un éxito. En concreto en una oveja, y su resultado ha sido tan bueno que los investigadores esperan poder implantarlo en humanos en tan solo tres años.

El funcionamiento del sistema que utiliza Bivacor es sencillo. Está hecho de titanio y viene provisto de dos impulsores centrífugos colocado en un solo rotor. Estos discos giran juntos en 2.000 revoluciones por minuto para empujar suavemente la sangre entrante a través del otro extremo del dispositivo.

Bivacor se ha desviado de los diseños de otros corazones artificiales que se basaban en el funcionamiento del órgano físico. Este corazón sustituye los impulsos tradicionales que utilizaban globos de sangre para bombearla.

Los científicos que idearon el dispositivo habían observado como el fallo de la mayoría de los sistemas artificiales para el corazón se desgastaban por culpa de la emulación del pulso. 

Por eso decidieron crear un sistema que contuviera sólo una parte móvil, un disco de titanio en su interior, que es lo que se encargaría de bombear la sangre y tener a la persona o animal que lo lleve, vivo.

La tecnología del futuro

Esa fue la función que desempeñó cuando Bivacor fue trasplantado a una oveja en en enero, y por ahora todo ha ido bien. Con sólo el disco de titanio girando en el interior y sin la necesidad de generar un pulso artificial, ha mantenido a las ovejas vivas y perfectamente sanas.

Este corazón biónico pretende ser menos susceptible al desgaste de los actuales corazones artificiales, debido a su pequeño tamaño resulta también muy sencillo de manejar y dificulta su rotura

Veremos si este corazón artificial es la solución a los más de 1 millón de personas que sufren de insuficiencia cardiaca en Europa y EE.UU.