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Así se prueban los escudos térmicos de las naves de SpaceX

Imágenes de Elon Musk

19/03/2019 - 07:45

Así es el escudo térmico de la Starship, la nave espacial de Elon Musk y SpaceX que será la encargada de llevar humanos a otros planetas.

SpaceX sigue mostrando los avances en su nave espacial estrella, la Starship, y Elon Musk continúa sacando pecho con la creación de su empresa. La Starship será la nave que lleve a la humanidad a colonizar Marte, y ahora podemos ver las pruebas de sus escudos contra altísimas temperaturas.

El Starship es una nave espacial única. Se trata del cohete anteriormente conocido como BFR (Big Falcon Rocket), y es el que, en los planes de Musk, llevará al ser humano a Marte, sirviendo como transporte y como ''rascacielos'' en el planeta rojo. Esto, que suena a ciencia ficción, cada día está más cerca de ser una realidad.

Hace unas semanas os contamos que SpaceX había empezado con las pruebas del cohete, construyendo un prototipo para realizar vuelos suborbitales. Ahora, lo que vemos es el escudo térmico de la Starship, un escudo que tendrá que soportar una temperatura de más de 1.300 grados centígrados. Y así se porta:

Todo está perfectamente calculado. El diseño hexagonal, como el propio Musk ha detallado, es vital para lograr soportar esas temperaturas, ya que el calor ''viaja'' de manera diferente entre las placas hexagonales y los huecos que quedan entre las celdas. 

Además, dentro del las placas de escudo térmico hay un líquido refrigerante que, mediante un sistema de enfriamiento por transpiración (como si las placas ''sudaran'') refrigera la zona de la nave que está en contacto con la atmósfera.

Ahora bien, os estaréis preguntando por qué necesitamos unos escudos así. El motivo es sencillo. Una de las obsesiones de Musk (y de SpaceX) es reutilizar los cohetes tantas veces sea posible.

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De esta manera, se abaratan (en decenas de millones de dólares) los viajes espaciales, ya que un mismo cohete puede realizar varios viajes.

De esta forma, cuando la nave llegue a su destino, lo único que deberán hacer los ingenieros es ''rellenar'' el líquido refrigerante de las placas para poder volver a poner en órbita la nave e ir a un nuevo destino.

Ahora solo queda que SpaceX siga desarrollando la Starship y, con todas las pruebas en orden, parta runbo a algún planeta. O puede que sea la nave ''de la NASA'' que vaya a la Luna, de nuevo.