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¿Por qué se cambia la hora esta noche?

Motivos para cambiar la hora a horario de verano.

24/03/2018 - 08:00

Llegó uno de los momentos más temidos del año: el cambio de horario a horario de verano, aunque el cambio al de invierno puede considerarse como mucho peor. En cualquier caso, ambos se ponen en práctica de forma anual en España en la misma fecha: el primer domingo de primavera y otoño.

¿Por qué se cambia la hora esta noche? La versión oficial, la que se explica desde hace décadas, es que permite ahorrar energía. La lógica es aplastante, o al menos lo era, y es que al despertarnos por la mañana con luz solar, consumimos menos energía en iluminación y calefacción.

Esta medida fue introducida durante la Primera Guerra Mundial para ahorrar un poco de la entonces escasa energía. Volvió para quedarse durante la Segunda Guerra Mundial, hasta nuestros días. No ha habido cambios en muchas décadas, aunque no todos los países ni regiones la ponen en práctica, y al parecer no han sufrido problemas.

La pregunta es, ¿de verdad se ahorra energía con el cambio horario? ¿Sigue vigente la supuesta ventaja de cambiar la hora en primavera y otoño? Lo analizamos.

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Cambio horario: hay ahorro de energía o no, ¿qué dice la evidencia?

Por suerte, hay un ejemplo práctico perfecto para comprobar si cambiar la hora dos veces al año tiene ventajas o es un desperdicio inútil. El estado de Indiana decidió implementarlo de forma reciente, así que se pueden comparar los resultados energéticos del antes y el después.

Un estudio de 2010 al respecto es tajante: sí, se produce un ahorro energético porque los ciudadanos no necesitan iluminación artificial durante tantas horas. ¿El pero? Hay uno bastante importante: al final, el consumo energético es un 1% mayor porque se acaba empleando más calefacción y aire acondicionado.

Esto se produce porque a día de hoy la economía no se parece en nada a la de la primera mitad del siglo XX. La iluminación no es la principal fuente del gasto energético en la sociedad, así que reducir la factura en este apartado no tiene necesariamente que implicar un ahorro global.

Por si fuera poco, también hay evidencia de un efecto secundario aún peor: al disponer de más horas de luz natural por las tardes, solemos coger más el coche para desarrollar actividades al aire libre. Eso sin duda tiene un impacto no calculado sobre el medio ambiente, aunque para muchos sectores económicos es una auténtica bendición.

En definitiva: si el objetivo es ahorrar en electricidad, hay otras formas mejores de hacerlo para todos, y no hablamos de a nivel individual con el bono social o cambiando a una tarifa más conveniente para tus necesidades.

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