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Un sensor podría ayudar a evitar las infecciones bacterianas mortales

bacteria e coli

07/09/2016 - 21:27

Un equipo de investigadores canadienses ha desarrollado un nuevo dispositivo que podría ser útil para evitar y prevenir las infecciones bacterianas graves. 

Un equipo de científicos del Centro de Investigación Fotónica de la Universidad de Quebec en Outaouais (Canadá), en colaboración con el Instituto Indio de Tecnología de Kanpur, ha desarrollado un nuevo dispositivo que podría ser útil para evitar infecciones bacterianas graves. 

En concreto, se trata de un sensor que tiene la capacidad de detectar de una manera muy rápida la presencia de E. coli, una bacteria potencialmente mortal. Y es que, a diferencia de las pruebas de laboratorio tradicionales, el nuevo dispositivo puede identificar este agente patógeno en un intervalo de tan solo 15 o 20 minutos. 

Este microorganismo se puede transmitir a partir de agua y alimentos contaminados, por lo que resulta muy peligroso especialmente para niños y ancianos. Una de las epidemias recientes más graves de la bacteria E. coli tuvo lugar en Alemania a finales de la primavera de 2011, y le costó la vida a más de 50 pacientes. 

Por este motivo, detectar la presencia del microbio cuanto antes puede ayudar a prevenir y evitar infecciones bacterianas graves. Sin embargo, hasta ahora la tecnología existente no permite efectuar las pruebas con celeridad, y los resultados se demoran varias horas. 

Para acelerar el proceso y permitir que los pacientes infectados tengan un diagnóstico lo más rápido posible, el nuevo sensor utiliza bacteriófagos, que son virus que pueden adherirse y matar a las bacterias. Los virus se colocan en una superficie de fibra óptica, donde se pegan a la E. coli para hacerla visible en una muestra. Cuando un haz de luz incide sobre la superficie, la presencia del microbio desplaza la longitud de onda y muestra un indicador de la contaminación bacteriana.

Bacteria e.coli

Uno de los inconvenientes del uso de fibras ópticas para la detección de bacterias reside en que los cambios de temperatura pueden alterar las propiedades ópticas de los materiales, por lo que los sensores suelen estar diseñados para trabajar a una temperatura determinada. Los científicos han superado este problema añadiendo un componente óptico adicional, por lo que no tiene limitaciones de temperatura. 

Detectan una bacteria resistente a todos los antibióticos

El grupo de investigación está colaborando con una empresa canadiense para iniciar la comercialización de este dispositivo. Esperan poder lanzar pronto unidades portátiles de este sensor con un precio de unos pocos miles de dólares. 

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