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Sergéi Eisenstein, el cineasta ruso que se ganó el rechazo de Stalin

Quién es Sergéi Eisenstein.

22/01/2018 - 13:44

Hoy se cumplen 120 años del nacimiento de Sergéi Eisenstein, como bien ha recordado el logo de Google. Este director de cine soviético marcó un antes y un después en la historia del cine, aunque sus dotes como cineasta no le sirvieron para esquivar el rechazo de Stalin, el entonces gobernante de la Unión Soviética.

Eisenstein es originario de Letonia, entonces una más de las muchas repúblicas soviéticas. Las películas dirigidas por este director eran estrictamente marxistas, y es que nadie le podía acusar de no ser comunista convencido. De hecho fue en el Ejército Rojo donde Eisenstein comenzó a coquetear con el mundo del espectáculo, organizando obras de teatro para los soldados.

¿Por qué se enemistó con las autoridades?

Lo que le sirvió a Sergéi Eisenstein para ganarse el odio del dictador fue la temática de sus películas, centradas en la lucha del pueblo contra una élite gobernante oprimida. Aunque en sus obras maestras es dicho populacho el que se enfrenta a la élite zarista, la crítica hacia la clase gobernante no pasó desapercibida para los funcionarios y censores soviéticos, que vieron en ella un peligroso germen de insubordinación.

Acosado por las autoridades, el director emigró temporalmente a Estados Unidos, aunque sin demasiado éxito. Tras un breve paso por México y EEUU, retornó a su patria en los años 30, justo para encontrarse con un rechazo aún más profundo por parte del régimen. Haber vivido en Estados Unidos no era ni mucho menos algo que hablara en tu favor en la URSS.

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Su caída en desgracia ilustra bien el proceso que siguió la revolución rusa a través de los años, desde el levantamiento del proletariado -la masa, el pueblo- contra las autoridades hasta la institucionalización de los sóviets en el poder. Al principio, la rebeldía era un valor positivo; después, una incómoda molestia.

Tampoco es que se trate del único autor defenestrado por las altas esferas soviéticas. De hecho, era algo habitual con algunos artistas. Simplememente la línea entre tener el favor del régimen y no tenerlo era excesivamente fina incluso para los marxistas convencidos.

Un ejemplo un poco distinto es Boris Pasternak, el autor de Doctor Zhivago que tuvo que renunciar al Premio Nobel de Literatura a petición del gobierno.

La teoría del montaje que lo cambió todo

En su película cumbre, El Acorazado Potemkin, Eisenstein volvió a enseñar lo que a la postre le convertiría en un director de cine recordado y reverenciado: la teoría del montaje. Hasta entonces esta técnica era una mera forma de unir unas escenas con otras de forma lineal y poco más, mientras que el soviético lo cambio todo para siempre.

Por su parte, este autor pensó que se podía manipular a la audiencia por medio del montaje, y lo logró. Consiguió plasmar su idea modificando el orden de las escenas para inducir al espectador a reaccionar, algo que se puede ver perfectamente en prácticamente toda su filmografía.

[Imagen de portada: YouTube]

Etiquetas:

#Cine, #Películas

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