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El WiFi gratis de Nueva York colapsa por culpa del porno

WiFi Hotspot | Imagen: Flickr

15/09/2016 - 11:27

Nueva York puso en marcha una iniciativa que parecía una buena idea: zonas WiFi gratuitas por toda la ciudad. El problema es que, como muchas buenas iniciativas, se ha venido abajo a la hora de ponerla en práctica. ¿Qué ha ocurrido? Lo inesperado: la gente usa el WiFi gratis de los kioskos para ver vídeos porno online y series en Netflix, entre otras cosas.

Imagínate que vas andando por la calle y necesitas acceder a Internet. Sabes que hay WiFi gratis en uno de estos kioskos, pero no puedes usarlo porque hay una persona viendo la último en el mundo del porno o los nuevos capítulos de Narcos.

Las zonas WiFi de Nueva York también ofrecen conexión en un radio de casi 50 metros y dos puertos USB para cargar el móvil. Sin embargo, en su pantalla poseen navegador integrado, lo que impulsa a mucha gente a hacer uso de ellas como si de su ordenador personal se tratase. Hasta 7.500 de estos kioskos hay repartidos por toda la ciudad, y los problemas ocasionados por la falta de civismo no son precisamente un hecho aislado.

Cómo protegerse al usar una red WiFi pública

En algunas situaciones, se ha llegado a ver a gente con sillas y neveras sentados en algunos de los puntos WiFi públicos haciendo uso del Internet gratuito sin respetar el derecho de los demás. Ver películas y series son sólo dos de las cosas a las que se han dedicado los vecinos de la Gran Manzana.

Hasta tal punto ha llegado la molestia causada a los usuarios regulares -y no nos referimos a los que los usan para ver vídeos porno-, que la compañía encargada de gestionar las zonas WiFi gratis ha tenido que desactivar el navegador nativo.

Cómo tener Internet gratis ilimitado en las zona WiFi públicas

Ahora estos kioskos sólo servirán para cargar el móvil, llamar a emergencias o conectarse a Internet desde otros dispositivos. Es la consecuencia de un mal uso de los servicios públicos por parte de una minoría.

“Estos kioskos son frecuentemente monopolizados por individuos creando espacios personales, que incluyen reproducir música a todo volumen, consumir drogas y alcohol y ver pornografía” ha declarado un concejal de la ciudad.

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