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Por qué algunos conductores ponen ruedas oruga a sus coches, y para qué sirven

Nissan Altima-te AWD Concept

26/12/2019 - 19:50

Por definición, un coche es un vehículo de cuatro ruedas, pero no es un requisito que esas ruedas sean redondas. Existen circunstancias en las que puede ser útil sustituir los habituales neumáticos por ruedas oruga. Quizá te suenen de los tanques o la maquinaria de la construcción, pero lo cierto es que también existen ruedas oruga para coches. ¿Para qué sirven? ¿Realmente suponen una ventaja?

Víctor Delgado, redactor de Top Gear, explica en un reportaje por qué algunos coches usan ruedas oruga, los tipos que existen, y en qué circunstancias pueden ser útiles.

Las ruedas oruga son similares a la cadenas de los tanques, pero adaptadas para montarse en las ruedas de un coche. Se componen de una cadena de metal formada por varios eslabones, recubierta por una superficie dentada que puede ser de metal, o de goma. Puedes verlas en funcionamiento en este vídeo:

Estas ruedas se fabrican con diferentes formas: triangulares, rectangulares, trapezoidales isósceles y trapezoidales escalones. Además pueden ser individuales, o unir las dos ruedas de cada lado del vehículo, como este espectacular coche tanque.

Las ruedas oruga tienen una mayor superficie de contacto con el suelo que los modelos convencionales, por ese se agarran mejor y por tanto son más adecuadas para el suelo mojado, la nieve o el barro.

Otra ventaja es que el propio coche ejerce menos presión sobre el suelo, al repartirse el peso por la mayor superficie de contacto de las ruedas oruga. Esto hace que el vehículo se sienta más liviano, y se pueda conducir de forma más ágil, respondiendo mejor al volante.

Las ruedas oruga también aprovechan mejor la relación entre el peso y la potencia. Su eficiencia de tracción roza el 100%, lo que significa que el coche puede circular mucho mejor por superficies difíciles: nieve, barro, hielo o lluvia.

Entre sus desventajas, que no son adecuadas para circular por carretera, ya que además de que pueden estropearse, no superan los 60 Km/h.

Las usan principalmente en las zonas de montaña, en donde los suelos están nevados o embarrados casi todo el año, o para divertirse al aire libre. Muchas de ellas se pueden montar en vez de las convencionales, así que se pueden utilizar en invierno y volver al modelo estándar en verano, por ejemplo.