Skip to main content

La DGT ya ha elegido la alternativa al triángulo de emergencia que evitará el riesgo de atropello

luz  emergencia

Depositphotos

25/11/2020 - 09:51

Colocar los triángulos de emergencia supone un importante riesgo para los conductores y desde la DGT se ha buscado una alternativa que será obligatoria en 2024.

Si algo sabe cualquier persona que haya sacado el carné de conducir es que cuando se sufre algún percance en tránsito que obligue a detenerse en la vía se deben colocar los triángulos de emergencia. Esto puede ocurrir en carreteras con poco tráfico, pero también en autovías, y en ocasiones ponerlos supone un alto riesgo.

Hace años que desde la DGT se viene avisando de este peligro y de los accidentes que se sufren al colocarlos, en ocasiones mortales. Pero esto puede llegar a su fin: se planea eliminarlos y sustituirlos por unas señales luminosas que se puedan poner sin necesidad de salir del coche, simplemente con alargar el brazo encima del vehículo.

Según informan en El Confidencial, 119 personas fallecieron tras sufrir una avería en carretera en 2019, muchos de ellos en el proceso de abandonar el vehículo para colocar los triángulos. Aunque hubo algunos que no vestían el obligatorio chaleco reflectante.

El objetivo siempre es llegar a cero víctimas y para conseguirlo quieren popularizar las señales luminosas sobre el vehículo, similares a las que tienen ambulancias o policías, que alertarían del estado del coche y empujarían a frenar al resto de vehículos en tránsito.

Según el Proyecto de Real Decreto de Auxilio en carretera que puede aprobarse en el primer trimestre de 2021, estos objetos serían obligatorios a partir del 2 de enero de 2024, por lo que habría tiempo de sobra para que todos los conductores se hiciesen con uno. Aunque es previsible que se genere cierta polémica al respecto, como con todos los cambios que requieren de una inversión por parte de los conductores.


También se baraja que con esa luz de emergencia no sea obligatorio abandonar del vehículo, como ocurre ahora. Se da por hecho que el resto de vehículos circularían con mayor precaución.

Está probado que resulta casi imposible no fijarse en este sistema de alerta y además sería de gran ayuda en ambientes nocturnos, donde se multiplica el riesgo. En general, la idea parece muy pertinente, aunque por parte de los conductores seguramente se pedirá también un control para que no resulte un gasto importante.