Skip to main content

¿Qué entiende por 'siniestro total' una aseguradora en caso de un accidente de coche?

accidente tráfico
user

26/11/2019 - 13:30

Uno de los aspectos más importantes que se muestran en las Condiciones Generales de la póliza de seguro de coche es el de pérdida total. Este concepto se corresponde con el de siniestro total, que es como se le conoce habitualmente.

Un automóvil es declarado como siniestro total cuando su reparación, después de un siniestro, es más alta que el valor en sí del propio coche, o bien es robado. Esto puede suceder por las siguientes causas:

  • El coche es robado y no aparece.
  • El coche es robado y luego aparece con daños demasiado grandes.
  • El coche se incendia y es irrecuperable.
  • El coche ha sufrido un siniestro y ha quedado irreparable.

Para el primer ejemplo no existe ningún tipo de interpretación, ya que el coche ha desaparecido por completo, es decir, lo han robado y no queda nada de él en manos de su dueño legítimo, por lo tanto, es siniestro total de pleno derecho.

El problema llega cuando roban el vehículo y luego aparece con daños, o se incendia o bien ha sufrido un accidente; estos daños pueden ser mayores o menores con respecto a la cuantía, es decir, en unas ocasiones pueden ser reparados y en otras no; en tal caso, la pregunta más relevante es: ¿cuándo es considerado un siniestro total?

Cuando se asegura un vehículo lo que en realidad se asegura es una cantidad de dinero, por lo tanto, a lo sumo, lo que la aseguradora va a pagar será dicha cantidad de dinero asegurada como tope máximo.

Por eso, lo normal en muchas aseguradoras es que el automóvil se considere siniestro total cuando el coste de reparación del vehículo sea más alto que la cantidad asegurada. Ahora bien, también hay otras aseguradoras que pueden considerar que existe siniestro total cuando el valor de la reparación supera el 75% del valor del coche.

Y ¿cuánto es la suma asegurada?, pues depende de los años del coche y del tipo de póliza que hayamos contratado, pero este asunto lo hemos tratado en un capítulo aparte llamado valor a nuevo / venal / venal mejorado.

Retomando el asunto que se trata, se ha comentado que algunas aseguradoras, pero no todas las compañías, consideran el siniestro total cuando el valor de reparación supera el 100% del valor del coche. Algunas compañías consideran siniestro total cuando el valor de reparación es del 75-80-90% del valor asegurado. Y este aspecto que no parece muy importante, puede serlo y mucho.

Es muy importante saber:

¿Qué interesa más, el 70% / 80% / 90% / 100%…?

Depende de los dos factores que indican la cantidad a indemnizar en caso de siniestro total, y son:

  • Años de antigüedad del vehículo.
  • Valor de la indemnización: valor a nuevo, venal, mercado…

La relación que existe entre las palabras "siniestro total", "antigüedad del vehículo" y "valor a nuevo, venal, mercado" es muy estrecha y van unidas inseparablemente, ya que definen la cantidad que se pagará al final.

A continuación se detallan todos los casos posibles, para que cada usuario pueda valorar cada uno de ellos.

CASO 1: "SINIESTRO TOTAL = VALOR A NUEVO"

Si en la póliza se dice que en caso de siniestro total la indemnización es del valor a nuevo, entonces no cabe otra interpretación: siempre será mejor que el automóvil sea declarado siniestro total, ya que ello quiere decir que se recibirá la cantidad de dinero que costó el coche nuevo. En este caso, la indemnización es la más elevada.

Por lo tanto, en esta situación, cuanto menor sea la barrera para considerar un coche siniestro total, será mejor para el usuario, pues obtendrá más fácilmente el abono de un coche nuevo; es decir, que siempre será mejor el 70% al 80%, que el 80% al 100%.

Ejemplo: Imaginemos un accidente con un vehículo nuevo cuyo valor es de 18.000 euros. El golpe es lo suficientemente grande para que la reparación del coche cueste 15.000 euros. En esta situación, lo más interesante es que el automóvil sea declarado siniestro total, ya que siempre es mejor un vehículo nuevo que uno reparado. Nunca es deseable que se repare un coche con daños muy grandes, ya que una reparación de tal envergadura supone meterlo en bancada, rectificar el chasis, sustituir múltiples piezas, etc. Esto quiere decir más probabilidades de sufrir luego problemas de dirección, desajustes o ruidos y, lo que es mas grave, en otro accidente el coche no protegerá como si fuera uno nuevo, porque los coches reparados (en especial en el chasis) no se comportan igual en caso de siniestro.

Siguiendo con el ejemplo, si en la póliza pone las palabras "Siniestro total... cuando el valor de reparación supere el 100% del valor asegurado", esto significará que el coche no sería declarado siniestro total, por lo que las opciones quedarán reducidas a reparar el coche, o quedarse con la indemnización (los 15.000 euros que cuesta la reparación) y comprar otro coche nuevo, perdiendo 3.000 euros de por medio. En ambos casos es perjuicio para el usuario, ya que siempre se queda con un vehículo reparado (con todo lo que eso significa), o pierde dinero.

Pero si en la póliza figura una expresión similar a "Siniestro total... cuando el valor de reparación supere el 75% del valor asegurado" entonces la situación mejora enormemente. El 75% de 18.000 euros son 13.500 euros, como el valor de reparación (15.000 euros) supera a ese 75%, entonces el coche será declarado siniestro total, y la aseguradora pagará la indemnización correspondiente, que en este caso es el valor de un coche nuevo.

CASO 2: "SINIESTRO TOTAL = VALOR DE MERCADO / VENAL…"

Existe una situación en la que no suele ser interesante conseguir que el automóvil sea declarado siniestro total. Cuando el coche tiene ya una cierta antigüedad pero se encuentra en buen estado, la indemnización que pagaría la compañía puede ser menor que el precio de un coche similar en el mercado de segunda mano. Como inconveniente añadido, el dueño se queda sin un vehículo que era perfectamente válido, y le resultará muy difícil encontrar otro por otro precio similar y que esté en tan buenas condiciones. En este caso podría ser preferible arreglar el automóvil.

Recordamos de nuevo que todo coche que ha sido arreglado tras un golpe ya no es tan bueno como originalmente, y se deprecia por el golpe en sí. Esto se puede apreciar intentando vender un coche con un siniestro viéndose que es muy difícil encontrar comprador.

Aún así, siempre lo más favorable siempre es conseguir la declaración de siniestro total, y por ello, es esta situación, será mejor cuanto más bajo sea el porcentaje para considerar un automóvil siniestro total.

Aquí se explica otro ejemplo:

Ejemplo: Si un coche que tiene tantos años que su valor ya solo es de 1.800 euros. A partir de un siniestro de mediana intensidad, el valor de la reparación va a superar esos 1.800 euros, y aún más si se considera (por ejemplo) el 75%, es decir, 1.350 euros.

Pues incluso en esta situación siempre es mejor tener ese 75%, ya que si la reparación supera los 1.350 euros la indemnización será de 1.800 euros (valor del vehículo), y luego, el usuario con ese dinero podrá arreglar el coche por su cuenta o bien comprar otro similar. Pero el caso es que no será necesario que la reparación alcance los 1.800 euros, sino que a partir de un valor de reparación de 1.350 euros, el usuario ya podrá decidir si prefiere o no reparar el coche, y además, recibiendo los 1.800 euros, que sería el máximo.

La ventaja está en tener mas opciones donde elegir, ya que también podría darse el caso que solo exista la opción de reparar el coche y que no interese.

LOS RESTOS

Las compañías de seguros, cuando se produce un siniestro total, proceden a la indemnización del valor fijado en la póliza contratada.

Ahora bien, como el vehículo aún existe, y aún tiene algún valor, la compañía descontará de la indemnización lo que supongan los restos del coche.

Como mínimo, esos restos pueden tener el valor que pueda tener ''la chatarra''.

Por este motivo en las pólizas se indica que:

  • Los restos quedarán en poder del asegurado.
  • Se descontará el valor que pueda tener los restos de la indemnización.

De cara al usuario, este aspecto no le repercute, puesto que de una manera, o de otra, va a recibir toda la indemnización que le deban. Pero para las aseguradoras es mucho mas fácil no hacerse cargo de los restos, para no tenerlos que llevar al desguace, no tener que dar de baja el coche, etc, etc. Es decir, se ahorran los costes de la gestión.

EL IVA

Un aspecto que incide también en todo este asunto es el IVA.

Un ejemplo común es cuando en un accidente el coche no es declarado siniestro total, pero, por la causa que sea no interesa reparar el coche: por desconfianza en la reparación, por los desajustes que se puedan generar, por la merma de seguridad, etc.

En ese caso, la única posibilidad que existe es cobrar el dinero de la reparación (cantidad que será menor que si se hubiese declarado siniestro total), pero atención, la pregunta sería:

¿Con IVA o sin IVA?

La respuesta es sin IVA, ¿Por qué?, pues porque si el usuario no va a reparar el coche, no se genera el impuesto, y por tanto, la aseguradora no tiene porqué pagarlo.

Si se da el caso que al final el usuario más adelante quiere arreglar el coche por su cuenta, si tendrá que pagar el IVA.

¿UN ENGAÑO?: NO, ES UNA SUBVENCIÓN

Contratar la cobertura del roboincendio o daños propios de un vehículo con una antigüedad de un año, cuesta casi lo mismo que si el coche tuviera diez años.

Sin embargo, a la hora de abonar indemnizaciones por un siniestro total, la cantidad que corresponda por el coche de diez años será más baja a la que correspondería si el coche tuviera un año.

¿Por qué cuesta igual si no voy a obtener la misma indemnización?

Lo más normal es pagar en función de lo que se va a percibir a cambio, y sin embargo, esto no ocurre así si el vehículo es declarado siniestro total. El motivo de ello es porque los automóviles con más años están subvencionando, de alguna manera, a los coches nuevos. Este es otro motivo más para que cuando el coche ya tiene cierta edad no asegurarlo a todo riesgo.

Ejemplo: Partimos del caso de dos vehículos iguales, de la misma marca y modelo, pero uno es nuevo y el otro tiene cinco años. En el seguro se incluye la cobertura de robo. Esta cobertura en ambos casos nos costará casi lo mismo, y sin embargo, si el coche es robado y no aparece (es decir, siniestro total), la indemnización a recibir en un caso (el coche viejo) será muchísimo más baja que en el otro (el coche nuevo). A igual pago de primas, no corresponden iguales indemnizaciones.

También hay otro factor a tener en cuenta, y es en el supuesto de un arreglo en taller, las piezas que recibirá el vehículo serán nuevas, ya tenga el coche unos meses como si tiene diez años. Por lo tanto, en este caso, no es tal el engaño, que es lo que ocurre en el 90% de los supuestos, ya que un automóvil no es declarado siniestro total todos los días.

Texto: Daniel Bañares.

Ver ahora: