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Evita ser el pasajero bala en caso de accidente

Accidente

18/03/2020 - 19:30

¿Sabes que al ponerte el cinturón proteges tu vida y la de los que van contigo en el coche? Y no sólo porque das ejemplo, también porque dejas de ser un pasajero bala. O lo que es lo mismo: alguien que va suelto en el coche y se convierte en un peligroso proyectil que puede llegar a poner en peligro la vida del resto de ocupantes. Esto es todo lo que tienes que saber sobre los pasajero bala, una de las cosas más preocupantes que puede haber dentro de un vehículo.

Como decíamos, un pasajero que no se pone el cinturón de seguridad se convierte en un proyectil si el coche sufre un accidente y así nos lo ha recordado estos días la Dirección General de Tráfico. A través de un vídeo, simula un accidente en una carretera para demostrarnos los daños que puede causar un pasajero que ha obviado este sistema de seguridad. 

Las consecuencias en los distintos tipos de impactos

En un impacto frontal, las personas que están sentadas detrás salen disparadas contra los asientos delanteros. Si en ellos viaja alguien, estará bien sujeto gracias a las retenciones y a los airbags delanteros y laterales. El problema es que no podrá evitar el golpe por la retaguardia e, incluso, pueden quedar atrapados entre esa persona y el airbag.

En las colisiones laterales, en ángulo y traseras, los pasajeros bala pueden salir lanzados en todas direcciones: contra el volante, el tablero de instrumentos o cualquier otra superficie interior. Aquí se atenúa la fuerza del golpe contra otros pasajeros, pero la probabilidad de que se produzcan lesiones entre ellos sigue siendo muy alta.

Para comprender la gravedad de convertirse en un pasajero bala, la DGT nos lo explica con datos. Si el conductor lleva el cinturón de seguridad y yendo a 50 km/h recibe un golpe por la espalda de un hombre que pesa 75 kilos, el impacto que soportará será, en realidad, de 1.500 kilos. Y añade una cifra más: un ocupante con el cinturón puesto tiene un 40% más de posibilidades de morir en un accidente si otro pasajero no lo lleva puesto.

 

Cuidado, también, con los objetos

A pesar de estas cifras, según la DGT, casi la mitad de los conductores españoles (47%) lleva objetos sueltos en el habitáculo del vehículo y sólo uno de cada tres (29,6%) hace uso de los portaobjetos interiores. Y es que llevar objetos sueltos es casi tan peligroso como ser un pasajero bala. Además de entorpecer la visión del conductor, también se convierten en proyectiles que pueden golpearnos y herirnos en un frenazo o colisión.

'Efecto Elefante', el peligro que viaja dentro del coche sin que muchos conductores lo sepan

Una vez más, la Dirección General de Tráfico nos ilustra este peligro con números: un objeto puede llegar a multiplicar su peso por 40 o 50 en un choque que se produzca a 50 km/h. Teniendo en cuenta esto, ha calculado la fuerza con la que nos golpearían seis objetos que solemos llevar encima si tuviera lugar un impacto a 50 y a 90 km/h.

 
  • Biberón: si frenamos a 50 km/h, su peso pasa de 405 gramos a 15,5 kilos. Si lo hacemos a 90 km/h, este peso aumenta hasta los 50 kilos. Lo mismo que si te golpeara una oveja. 
  • Videoconsola: si frenamos a 50 km/h, su peso pasa de 218 gramos a 7,5 kilos. Si lo hacemos a 90 km/h, este peso aumenta hasta los 25 kilos. 
  • Teléfono móvil: si frenamos a 50 km/h, su peso pasa de 110 gramos a 3,9 kilos. Si lo hacemos a 90 km/h, este peso aumenta hasta los 12,5 kilos. 
  • Ordenador portátil: si frenamos a 50 km/h, su peso pasa de 2,2 kilos a 85 kilos. Si lo hacemos a 90 km/h, este peso aumenta hasta los 275 kilos. Lo mismo que si un oso pardo cayera sobre nosotros.
  • Tablet: si frenamos a 50 km/h, su peso pasa de 560 gramos a 23 kilos. Si lo hacemos a 90 km/h, este peso aumenta hasta los 75 kilos.
  • Bolso: si frenamos a 50 km/h, su peso (contando los objetos que lleva en el interior) pasa de 4 kilos a 158 kilos. Si lo hacemos a 90 km/h, este peso aumenta hasta los 512 kilos. Lo mismo que puede pesar una vaca.
 

Cómo llevarlos en el coche

Finalmente, la DGT hace una serie de recomendaciones a la hora de emprender cualquier trayecto independientemente de su duración. La primera de ellas es llevar todos los objetos y el equipaje en el maletero; si esto no es posible, pasamos al segundo consejo. Tráfico nos sugiere que usemos la guantera y todos los portaobjetos que hay en el habitáculo (bolsas de detrás de los respaldos, huecos en el reposabrazos, espacios en las puertas…) para que nada vaya suelto.

Por otro lado, si vamos a viajar con mascotas pequeñas tendrán que ir en su correspondiente transportín. Éste deberá ir colocado en el suelo del coche detrás de las plazas delanteras, nunca encima de un pasajero u ocupando un asiento.

Este artículo fue publicado en Autobild por Elena Sanz Bartolomé.