Uno de cada diez niños recibe su primer móvil a los 5 años

Uno de cada diez niños reciben su primer móvil a los 5 años

Vivimos rodeados de tecnología. Utilizamos el smartphone, la tablet o la consola a todas horas, y los niños que están a nuestro alrededor nos observan. Ellos son esponjas que aprenden de su entorno y se esfuerzan por imitar a sus progenitores, o a sus hermanos mayores. Es normal que se sientan atraidos por ese "juguete" de luces brillantes y divertidos dibujos que usan sus padres a todas horas. La tecnología actual está diseñada para ser intuitiva y directa: hasta un niño puede deslizar el dedo por la pantalla del smartphone para pasar las fotos o poner en marcha ese juego que le llama atención. ¿Es una acción natural, o los infantes no deberían entrar en contacto con la tecnología a edades tan tempranas?

Los psicólogos no se ponen de acuerdo sobre la edad mínima a la que los niños deben usar la tecnología. Porque a fin de cuentas un juguete, o un libro, también es tecnología. ¿Qué diferencia a un álbum de fotos en papel y a un álbum digital en el smartphone, desde el punto de vista del aprendizaje de un niño?

La compañia británica uSwitch ha realizado una encuesta a 1420 padres con hijos menores de 16 años cuyos resultados recoge el periódico The Guardian. En esta muestra se extraen algunos datos muy significativos del uso de móviles por parte de los niños.

Según uSwitch, el 9% de los niños recibe su primer móvil a los 5 años. Sin embargo la media es más elevada, concretamente los 11 años y 8 meses. Los padres gastan una media de 146 euros al año en gadgets para sus hijos, y 287 euros en sus propios gadgets.

Los menores reciben smartphones a partir de los 11 años para tenerlos localizados, para que los usen en caso de emergencia, y para que no cojan los de sus padres cuando quieran jugar o chatear. Gastan una media de 13 euros al mes en factura del móvil, frente a los 22 euros mensuales de sus progenitores. Sin embargo, el 11% de los menores gastan más en facturas del móvil que sus padres.

Uno de cada cuatro padres ponen un tope al gasto en móvil a sus hijos, pero sólo el 3% desactiva la función de datos para que sólo lo utilicen para llamar.

Son tendencias de uso que se ajustan a la mayoría de los paises de nuestro entorno. ¿La lógica evolución de la sociedad, o datos que deberían preocuparnos?