Así es lo nuevo de Apple, ¿ha dejado ya de sorprendernos?

presentación de los nuevos iPhone 6 y 6 Plus  y Apple Watch

Apple ha presentado sus nuevos dispositivos para los próximos meses, se trata de los nuevos iPhone 6 y iPhone 6 Plus junto con su nuevo smartwatch, el Apple Watch.

Acostumbrados a ser la referencia a seguir, los de Cupertino parecen haber perdido cierto halo de magnificencia y sus presentaciones, muy esperadas y glamourosas, parecen haber iniciado una cuesta abajo. De la misma manera, sus productos, muy espectaculares, ya no sientan cátedra.

No obstante, no podemos negar un hecho evidente, Apple gusta, cuenta con un gran número de incondicionales y sus nuevos dispositivos tienen un gran tirón. Pero, ¿sigue Apple en la cresta de la ola?, ¿sigue creando tanta expectación cómo antes?, ¿es capaz de sorprendernos o por el contrario es uno más de los muchos competidores del mercado? Lo debatimos.

 

Carlos Gombau

Aunque solo eran rumores, estaba cantado que, sí Apple quería mantener su cuota de mercado, tenía que apearse del burro y seguir la senda que otros habían iniciado.

Pero, desde mi punto de vista, a diferencia de como era antaño cuando desde Cupertino marcaban el camino a seguir, ahora llegan algo tarde en todos los aspectos. Y, encima, echando por tierra sus principios.

Y es que si en la anterior keynote nos sorprendían con un iPhone 5 en dos sabores (el iPhone 5S de alta gama y el iPhone 5C maldenominado por muchos como 'económico'), en esta ocasión lo han hecho presentando nuevos terminales con dos tamaños. Y eso que desde la marca siempre habían defendido a capa y espada que la pantalla ideal para un smartphone era aquella que se mantenía por debajo de las 4". Y mira por donde, ¡se sacan de la manga un nuevo terminal de 4,7", el iPhone 6, y otro de 5,5", el iPhone 6 Plus

He de decir que, a nivel de diseño, creo el iPhone 6 mejora el de su antecesor. Recuerda ligeramente al acabado que presentaba el iPod Touch de 5ª generación, un diseño perfecto en el que ahora parecen haberse inspirado.

Un bloque unibody muy refinado de aluminio con detalles de policabornato con un grosor de 6,9 mm y una pantalla que, si bien no aumenta la densidad de pixel, mantiene la de su predecesor de menor diagonal.

A nivel de especificaciones, lo cierto es que mejora al iPhone 5 en la mayoría de los aspectos, pero no ofrece prácticamente nada que otros terminales de la competencia no tuvieran ya.

Tampoco creo que la experiencia de usuario final vaya a mejorar de forma desmedida. No obstante, por los datos aportados, promete ser un verdadero purasangre en cuanto a batería se refiere, y el nuevo conjunto de sensor y óptica parecen asegurar fotos de gran calidad.

Además, aumenta la capacidad de respuesta a la hora de grabar imágenes en movimiento y pasa de 120 fps a 240 fps.

Por otro lado, por fin se han subido al carro del NFC y el pago con móvil.

Lo que sí me ha sorprendido es que se hayan quitado de en medio la versión de 32 GB cuando sí han mantenido la de 16 GB y se ha añadido una de nueva de 128 GB. Suena más a estrategia de marketing para vender más unidades de 64 GB (100 € más caro que el de 16 GB), que a una decisión operativa de fabricación y control de stock.

Si hablamos del nuevo iPhone 6 Plus, creo que es un verdadero acierto presentar un equipo de gran formato. Asimismo, incorporar conectividad NFC, WiFi 802.11 ac y una cámara con estabilizador óptico de imagen con soporte para grabaciones de hasta 240 fps, no pasará desapercibido. Sin embargo, de nuevo dejar de lado la versión de 32 GB y unos precios que parten de 799 € para el modelo de 16 GB, no creo que le permitan ser un éxito en ventas.

Quizá es más un modelo aspiracional para ver como respira el usuario de Apple ante esta nueva propuesta.

Tampoco ha sorprendido a nadie la presentación del nuevo iWatch... perdón, Apple Watch.

Personalmente, creo que a nivel de acabado no irrumpe con un diseño rompedor. Me gusta la nueva pantalla táctil que es capaz de identificar distintas presiones, pero no termino de ver la nueva corona para controlar los distintos menús.

Es cierto que en una pantalla de tales dimensiones, la interacción táctil hace que pierdas visibilidad. Pero no menos cierto es que, después de probar prácticamente todos los smartwatches que se han lanzado al mercado los últimos meses, sea algo que empeore la experiencia de usuario. Terminas acostumbrándote.

Creo que el secreto está más en depurar las interfaces táctiles y la forma de interactuar con ellas con gestos y toques, que en meter nuevos controles físicos. Además, la integración total con Siri facilitará mucho las cosas. Para terminar, es un verdadero acierto haberle dotado de WiFi además de Bluetooth, de forma que se pueda gestionar todas las opciones cloud desde el propio Watch sin mediación del teléfono.

De la batería, poco se ha dicho y Apple no ha sacado pecho, con lo que poco se diferenciará de modelos de la competencia. Con todo, tanto los nuevos iPhone como el Watch son grandes dispositivos que no defradauran a sus futuros compradores en cuanto a rendimiento y UX se refiere.

Tampoco hay que olvidar, además, que si por algo destacan los productos de la firma, es por su fiabilidad y estado de depuración al llegar al cliente final. Además, desde la marca cuidan mucho al usuario en cuanto actualizaciones de software y en lo que respecta a garantías y reparaciones, algo a tener muy en cuenta.

 

 

ivan muñoz

Realidad y deseo, son cosas que casi nunca suelen coincidir. Una afirmación que en el caso de Apple siempre se cumple al pie de la letra.

¿Decepcionado con los nuevos iPhone? no, ¿impresionado? menos que en otras ocasiones.

Si tuviera que resumir mis sensaciones en una frase, lo tengo claro: “notable en evolución, aprobado en innovación”.

Estéticamente me encantan. Estilizados y elegantes, cumplen con las premisas de calidad y diseño que todos esperamos de un producto Apple. Sinceramente en este aspecto, poco o nada puede rebatirse más allá de los gustos personales de cada uno.

En mi caso el iPhone 6 Plus me resulta demasiado grande y ligeramente resbaladizo, todo lo contrario que su hermano menor, mucho más ergonómico y equilibrado.

El aumento de pantalla es una evolución lógica que perfectamente podría haberse adelantado una generación. El mundo Android hace tiempo que se desenvuelve con soltura con pantallas de gran formato, dejando bien claro que los gustos y las necesidades de los usuarios actuales caminaban en sentido opuesto a la propuesta que venía defendiendo Apple, por lo que el aumento de tamaño de las pantalla y la disponibilidad de dos formatos es una decisión que, aunque tardía, no deja de ser acertada.

En cuanto a las prestaciones hardware, no esperaba mucho más. En este aspecto hace tiempo que dejé de ‘discutir’ las decisiones de Apple –me resultan absurdas las comparaciones que he visto circular por la Red con modelos ‘desfasados’ Android–, ya que los de Cupertino han demostrado sobradamente que no necesita un hardware ‘lleno de núcleos’ para mover con soltura un sistema operativo como iOS 8 que, y esto es lo que muchos olvidan, ha sido desarrollado por y para los nuevos iPhone.

Pese a todo, echo de menos ese detalle, ese elemento distintivo que solía ofrecernos siempre Apple y que sus competidores se apresuraban a copiar rápidamente.

Tal vez se trate de la nueva pasarela de pago Apple Pay, aunque que aquí en España todavía resulta una idea algo lejana lo que, sin duda, le resta bastante atractivo.

Apple Watch. Siempre lo he pensado, y tras ver todo lo que será capaz de hacer el Apple Watch, me reafirmo en mis pensamientos: “Si alguien puede hacer despegar el concepto de smartwatch, ese es Apple”.

A priori no me convence demasiado su diseño, aunque he de reconocer que mis preferencias son más clásicas y se aproximan más al diseño del LG G Watch R, que a lo presentado por Apple.

Me parece muy acertada la corona digital que permite manejar el reloj sin necesidad de tocar la pantalla, el cristal de zafiro –ya que la pantalla de un reloj siempre está muy expuesta a posibles golpes y arañazos¬–, y la disponibilidad en dos tamaños con diferentes opciones de personalización.

Sobre el papel la forma de interactuar y mostrar la información es excelente, y las funcionalidades y opciones mostradas por Apple pintan realmente bien, aunque hasta que no lo tenga en mis manos prefiero ser precavido en mis afirmaciones. Si tuviera que definir el Apple Watch es una palabra ésta sería… ilusionante.

 

 

Noelia Hernández

Apple hace tiempo que perdió la capacidad de sorprenderme.

Tengo la sensación de que cada año sólo se dedica a actualizar su teléfono para el que tiene su público incondicional, al que no le importa cuáles son las características del nuevo iPhone, sólo tenerlo entre sus manos lo antes posible.

Era previsible que cambiaría ligeramente su diseño, ahora más redondeado, y el tamaño de su pantalla, que en el iPhone 6 Plus crece hasta las 5,5", algo que muchos fieles consideran desproporcionado.

Con los nuevos iPhone, Apple se ha puesto al día, y con el Apple Watch ha desvelado la mayoría de las características –que no todas– del dispositivo del que más se ha hablado durante el último año y medio, y del que más se hablará en los próximos meses porque no estará disponible hasta principios de 2015. Será entonces cuando sabremos si de verdad se puede controlar con él la Apple TV o la lista de iTunes que tengamos en nuestro ordenador.

 

Fuencisla Mira

 

En lo referente al iPhone 6 y iPhone 6 Plus Apple ha incluido novedades en su aspecto (más redondeado, con un menor grosor y mayor pantalla) y otras funciones como grabación de vídeo en cámara lenta o estabilizador de imagen (en el iPhone Plus) más enfocada a la fotografía. Muchas de ellas, junto con el Apple Wach o el sistema Apple Pay eran funciones muy esperadas por algunos usuarios que sorprenden por su nuevo enfoque y posibilidades.

Aunque, en cualquier caso, dependerá de las necesidades personales de cada usuario.

 

Tomás González

¿Sigue Apple sorprendiendo? Sí. ¿A todos? No, sólo a los fans de la marca y, esporádicamente, al resto de tecnófilos que mantengan cierta objetividad.

Lo que quiero decir es que la compañía de Cupertino es muy afortunada por contar -o se ha ganado a pulso– con legiones de incondicionales que reciben con alborozo, grititos y tarjetas de crédito a punto de bacaladera cualquier nuevo lanzamiento. Los hay buenos, los hay muy buenos, los hay no tan buenos... pero el recibimiento siempre es el mismo. En esta última presentación, Apple ha dado una de cal y una de arena.

Sus nuevos iPhone no tienen mucho de nuevo y, desde luego, no sorprenden a casi nadie. Su smartwatch sí lleva el regustillo de los mejores tiempos de Jobs, no tanto por el formato en sí sino por poner sobre la mesa alqo en lo que Apple siempre ha sentado cátedra: la manejabilidad, con esa bendita Corona Digital que consigue que quienes tengamos diez dedazos como diez morcillas de Burgos podamos aspirar a manejar con eficacia un dispositivo de muñeca.

Gracias, Apple. Por darnos, aún de cuando en cuando, un mordisco de manzana californiana -variedad Macintosh- que sabe a gloria.