¿Eres fanboy de alguna marca tecnológica?

fanboy

Desde que la tecnología entró en nuestras casas para no volver a salir jamás, se ha convertido en otro de esos ámbitos de la vida que desatan muchas pasiones. A veces, incluso, demasiadas. El fenómeno se conoce como 'fanboy', y sirve tanto para mostrar un apoyo incondicional a una marca concreta como para, en ocasiones, atacar a las demás.

¿Te consideras fanboy de alguna marca? ¿Sueles comprar tus productos pensando en la marca o en las características y necesidades?

Carlos Gombau

La verdad es que antes de comprar cualquier producto -sea tecnológico o no- me gusta ver y comparar. Cierto es que suelo tener predisposición a interesarme por marcas que me han ofrecido una experiencia de usuario satisfactoria, pero no me cierro a otros posibles fabricantes ni a productos de nuevas empresas o desarrolladores.

Y es que, inclinarse por primeras marcas de reconocido prestigio, siempre suele ser una apuesta segura, pero hasta los más grandes han tenido productos en sus porfolios que merecen caer en el olvido. Ya lo decía Manuel Luque en un antiguo anuncio de detergente: “Busque, compare y, si encuentra algo mejor… cómprelo”

ivan muñoz

Después de tantos años trabajando en el mundo de la tecnología he aprendido que no es bueno abrazar una única “religión tecnológica” ya que, como en cualquier otro ámbito de la vida, nadie está en posesión de la verdad absoluta.

Bastantes son ya los problemas y adversidades con los que nos encontramos en el día a día como para andar perdiendo el tiempo defendiendo, en plan "groupi tecnológico", las bondades de una marca tecnológica.

En tecnología, compro y consumo aquello que necesito y me puedo permitir, sin más. No niego que uno de los puntos que valoro sea la marca, pero sólo a la hora de aspectos como su historia y reputación, experiencia previa, servicio postventa o atención al cliente

Noelia Hernández

Yo no me caso con nadie. Cada uno de mis dispositivos es de una marca diferente y, ahora que lo pienso, no repito con ninguno. La tele, el teléfono, el tablet, el portátil y la cámara réflex son de fabricantes distintos, y he tenido pocos problemas de compatibilidad, excepto los propios del sistema de mi Mac Book Pro cuando he querido usar una llave USB que antes ha pasado por un PC. 

Por mi trabajo, al estar en contacto directo con tantos fabricantes, he adquirido una perspectiva más crítica y más abierta a tener en cuenta a todas las marcas que hay en el mercado. Nunca se sabe quién te puede sorprender.

Tomás González

Me gustaría serlo. Me encantaría ser usuario incondicional de una compañía, llenar mi armario con prendas serigrafiadas con su logo y defender su política y estrategias en los garitos de baja estofa ante un público escéptico - y bebido - que pusiera en solfa las cualidades de mi amada marca.

Pero francamente, como afirma el dicho, "el que no cojea, renquea", y partiendo de la base de que todas están para hacer dinero y el altruismo es una herramienta más de marketing, no encuentro una marca a la que ligarme de por vida. Ahora me gusta una, ahora me molesta, ahora me enamora otra, ahora me chirría... como la vida misma, vaya: un sube y baja. 

 

Alberto Martín

Yo tengo una madre y un equipo de fútbol. Son las dos cosas en las que no te deberías permitir tener más de uno. Eso sí, entiendo, hasta cierto punto, que la tecnología llegó a nuestras vidas para quedarse y que, como en otros tantos ámbitos de la vida, pueda desatar algunas pasiones.

Lo que no comprendo ni comprenderé jamás es atacar a otra marca simplemente porque no sea la que más te gusta. Y más sin probarla, lo cual sucede más a menudo de lo que nos gustaría pensar. Esto no es fútbol, señores. Tampoco es política. Hagan el amor y no la guerra.

Fuencisla Mira

Normalmente no suelo comprar artículos de una marca concreta. En el momento en que necesito adquirir un producto, por ejemplo tecnológico, me informo y comparo entre varios artículos de similares características.

Una vez tengo claras las ventajas de cada uno, pasaré a decidirme por aquel que mejor se adapte a lo que realmente busco, todo ello según mis necesidades. De esta manera, la marca puede variar, dependiendo de las preferencias del momento, precio, características, etc.

Miguel Martínez

Ser fanboy de alguna marca puede acabar saliendo muy caro, no sólo por el hecho de perder amistades, credibilidad o dinero; sino por el hecho de que centrarse en una marca puede llevar a que te pierdas las novedades que presentan otras compañías.

En este mundo, con tantas opciones a nuestro alcance, atarse a algo es ilógico y, como todos sabemos, en la variedad está el gusto.