Un hombre roba 42 veces en tiendas Apple con truco bancario

Un hombre roba 42 veces en tiendas Apple, por un valor de más de 300.000 dólares, usando un truco asociado a las tarjetas de crédito.

Cuando has encontrado una buena estafa que funciona y es relativamente sencilla de llevar a cabo, cualquier estafador experimentado te dirá que la clave es saber cuándo hay que parar.

Sharron Laverne Parrish Jr. fue insaciable, y podría pagarlo con unos tres años de cárcel, como mínimo.

Está acusado de robar 42 veces en diversas tiendas Apple de 16 estados norteamericanos, y también en una tienda de alquiler de coches, y en un hotel. En total, 309.768 dólares.

Parrish, de 24 años, utilizó un truco asociado a las tarjetas de crédito que no es un fallo, sino una especie de puerta trasera que los comercios a veces utilizan para no perder una venta.

El ladrón acudía a un tienda Apple y compraba iPhones y iPads en cantidades que a veces llegaban a los 7.000 dólares. Pagaba con tarjeta de crédito, pero era denegada por la máquina. Entonces realizaba una falsa llamada al banco para comprobar si tenía crédito, y se inventaba un falso código de autorización que el empleado de Apple introducía, aceptando el pago.

Pero es una aceptación temporal, y en un par de días la tienda descubría que no había fondos en la tarjeta. ¿Cómo es esto posible?

Hombre roba 42 veces en tiendas Apple

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El truco está en que las máquinas de cobro con tarjetas disponen de una opción de venta forzada o código forzado: si una tarjeta es denegada, el comerciante puede llamar al banco, recibir la autorización verbal del propio banco confirmando que sí hay fondos, y entonces introducir un código de autorización forzado para aceptar el cobro. La clave aquí es que el código en sí no existe, sirve cualquier código, porque la seguridad se basa en que el comerciante hable directamente con el banco.

Parrish se las ingeniaba para convencer al dependiente de la tienda Apple con una falsa llamada al banco. Entonces el empleado activaba el modo de venta forzada, Parrish se inventaba un código y el dependiente lo tomaba como bueno. Y como funciona cualquiera, el código era aceptado.

Lo irónico del tema es que es la propia Apple la que correrá con todos los gastos de los robos, no el seguro, pues se trata de una negligencia de sus empleados. Son ellos los que tienen que llamar al banco para confirmar que la tarjeta tiene fondos, no el cliente, y son ellos los que deben introducir el código de autorización tras hablar con el banco, aunque sirva cualquiera.

Las numerosas estafas en diferentes tiendas Apple alertaron al agente especial de Servicio Secreto Bryan Halliwell, que tras la correspondiente investigación, procedió a la detención de Sharron Laverne Parrish Jr.

En relación a estos códigos forzados, hay que decir que pocos comerciantes los aceptan, y menos sin hablar ellos mismos con el banco, por eso resulta sorprendente que Parrish pudiese convencer a tantos empleados de tantas tiendas Apple.

Aquí puedes ver un reportaje de la televisión americana ABC informando sobre esta estafa:

[Fuente: Tampa Bay]