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Lo que debes saber al comprar un móvil en 2018

qué saber comprar móvil 2018

22/02/2018 - 18:12

¿Quién dijo que 2018 sería un año aburrido en lo que a móviles se refiere? Samsung, Apple, Huawei y muchas otras compañías siguen luchando sin cuartel por ganar cada porcentaje de cuota de mercado a su adversario, y eso nos está dejando lanzamientos prácticamente mes tras mes de nuevos modelos de teléfonos. Entre tanta alternativa, ¿qué características hay que tener en cuenta?

Si has leído alguno de nuestros últimos análisis de móviles, más o menos ya te habrás empezado a hacer una idea de las especificaciones técnicas que más estamos valorando tanto a la hora de probar el buque insignia del momento (un Note 8, por ejemplo) como en el momento de analizar un teléfono más accesible para todo el mundo (un Xiaomi Mi A1, por ejemplo). Hay características que ya no pueden faltar en un smartphone en 2018.

La pantalla, el procesador, la(s) cámara(s)... en fin, son tantos apartados que, para ayudarte en la elección de tu futuro móvil, hemos decidido preparar esta guía rápida de compra para que sepas cómo diferenciar un buen móvil en 2018 de uno que no lo es. Básicamente, esta guía te servirá para orientarte a la hora de comparar diferentes alternativas por sus especificaciones.

Es cierto que el año 2018 no ha hecho más que empezar, pero con los lanzamientos que tuvieron lugar a finales del año pasado (desde el Note 8 hasta el iPhone X, pasando también por terminales de gama media-alta y gama media) ya nos hemos hecho una buena idea de lo que van a perseguir los fabricantes de móviles durante los próximos diez meses. Y lo hemos recopilado en este artículo.

¿Qué debo mirar al comprar un móvil en 2018?

Dado que la compra de un móvil es una inversión a largo plazo (como mínimo, te debe aguantar un año, y seguramente incluso dos), lo mínimo que has de pedirle es que tenga unas características que no se queden desfasadas de aquí a unos meses. Y no se trata solamente del procesador, la batería o la cámara, sino muchos otros pequeños detalles que quizás ni te habías planteado. Vamos allá con la guía.

La pantalla: si es posible, que sea de 18:9

Pantalla de 18:9

Te vas a hartar de escuchar hablar de las pantallas de 18:9 (si no lo has hecho ya). Los fabricantes han descubierto una forma muy ingeniosa de aprovechar mejor la parte delantera de sus teléfonos: dado que en su momento se dieron cuenta de que ya era imposible reducir más los marcos sin hacer los teléfonos cada vez más anchos (el formato de 16:9 tiene unas proporciones que te obligan a aumentar un poco el ancho cada vez que estiras el largo), compañías como Xiaomi, LG o Samsung fueron pioneras en dar el salto a los 18:9. Los 18:9, hablando claro, equivalen a pantallas más alargadas y, al mismo tiempo, también más estrechas.

Es decir: más pantalla en menos tamaño. ¿Te suena la relación de pantalla respecto al frontal? Es un porcentaje que mide en el espacio que ocupa la pantalla de un móvil respecto a todo su diseño frontal, y mientras que hasta hace un año esa cifra no superaba el 72% (como era el caso del Galaxy S7, por ejemplo), ahora mismo nos estamos moviendo muy por encima del 80%. Dicho de otra forma: ahora se aprovecha mejor el diseño de los móviles.

Para que te quede más claro, a continuación tienes una imagen comparativa entre el Galaxy A7 (2017 - pantalla con formato de 16:9) y el Galaxy S8 (pantalla con formato de 18,5:9):

Galaxy A7 de 2017 comparado con el Galaxy S8

Tal y como puedes ver, el S8 tiene más tamaño de pantalla (5,8 pulgadas) en un diseño que es notablemente más compacto que el Galaxy A7 de 2017 (le saca casi diez milímetros de largo). Esa es la ventaja de este formato: te permite meter más pantalla en menos cuerpo.

En resumen, no te asustes si ves que en los últimos meses se están presentando cada vez más móviles de 5,5, 5,6 o incluso 5,8 pulgadas, ya que si tienen pantalla de 18:9 significa que seguramente serán tan compactos como lo eran hasta ahora incluso teléfonos de 5,5 pulgadas en 16:9. Los phablets ya no crecerán más en tamaño (al menos de momento).

Pantalla IPS o Super AMOLED, ¿cuál es mejor?

Salvo excepciones como el Huawei Mate 10 (ahí Huawei ha conseguido meter una pantalla enorme en un teléfono cuya relación panel/cuerpo es del 81,6%, cosa que nos gustó mucho en su análisis), ahora mismo todos los móviles que quieren presumir de marcos delgados alrededor de la pantalla se han tenido que pasar a los 18:9, y eso es algo que se aplica tanto para la gama alta como para los móviles de precio más contenido. Tenlo en cuenta si vas a comprar un móvil este año.

Por lo tanto, si vas a comprar un móvil en 2018, ya que se trata de una inversión de cara a al menos uno o dos años intenta elegir un teléfono que tenga una pantalla con este formato. Visto lo visto, y salvo que para sorpresa de todo el mundo se trate de una moda pasajera, parece que tarde o temprano todos los contenidos se van a acabar adaptando a los 18:9.

No te dejes llevar por las cuatro cámaras

Doble cámara

2018 va a ser el año en que algún fabricante se cansará de no destacar entre la competencia y lanzará un móvil con cinco cámaras, porque con cuatro ya los hay: dos cámaras delante, y dos detrás, eso es lo que se está empezando a llevar ahora. ¿Ejemplos? Ahí tienes el Huawei Mate 10 Lite o el Honor 9 Lite, y fíjate que son teléfonos relativamente económicos (están en la franja de los 300 euros). Pero esto de añadir más cámaras no significa que la calidad vaya a ser necesariamente mejor, y de hecho es parecido a la guerra de megapíxeles que durante un tiempo se vivió en el mercado de los móviles.

Que un móvil tenga dos cámaras no quiere decir que haga las fotos mejor que uno con una única cámara principal. Ni tampoco significa que vaya a hacer mejor los selfies por el hecho de que tenga dos cámaras frontales, en lugar de una. Fíjate que el Pixel 2 XL, que traía una única cámara principal, el año pasado consiguió sacarle los colores a muchos buques insignia que presumían de cámara dual.

Al final, la calidad de la fotografía depende de muchos otros factores, así que no te dejes llevar por esta nueva tendencia de poner cuatro cámaras en los teléfonos sin antes comprobar los resultados que realmente ofrecen en el día a día. Pruébala en persona, y si no puedes, echa un vistazo a los análisis que ya haya publicados para hacerte una idea.

Carga rápida y, ya puestos, carga inalámbrica

iPhone X

La dura realidad es que, al menos a día de hoy, las baterías de los móviles ya no pueden mejorar mucho más. La tecnología de litio ha llegado a un punto en el que es muy complicado obtener más autonomía en el mismo espacio (todos seguimos queriendo teléfonos que quepan en esos pantalones apretados que tan de moda están, ¿no?), y ahora la pelota está en el tejado de los fabricantes de componentes. Qualcomm, por ejemplo, estos últimos años está focalizando mucho sus esfuerzos en hacer sus procesadores más eficientes (y no tanto más potentes, que ya de por sí lo son).

Nos fuimos hasta San Diego para probar el Snapdragon 845 de Qualcomm

¿Eso en qué se traduce? En que, hasta que llegue alguna tecnología que "jubile" a las baterías de litio, tendremos que conformarnos con lo que hay. Para hacernos la vida un poco más fácil, los fabricantes nos han puesto en bandeja dos tecnologías que ayudan a olvidar esos quebraderos de cabeza del aviso de "Batería baja": la carga rápida y la carga inalámbrica.

La carga rápida es ya un imprescindible incluso en la gama media. El hecho de poder cargar la batería del 0 al 50% en media hora soluciona esa típica situación en la que vas a salir de casa y te das cuenta de que te queda un 5% de batería; la carga inalámbrica, todavía exclusiva de la gama más alta, te abre la puerta a un universo todavía más completo en el que puedes -por ejemplo- cargar tu móvil en el coche sin necesidad de conectarlo por cable.

Echa un vistazo a estos cargadores inalámbricos para móviles

Eso no significa que tengas que seguir mirando los mAh que trae la batería de tu futuro teléfono, así como también si esa batería llega al final del día con un uso intensivo, pero ten en cuenta que al menos la tecnología de carga rápida te salvará en más de una situación. Si hay que elegir entre un móvil con carga rápida y otro sin, a igualdad de características y poca diferencia en el precio, elige el que tenga carga rápida.

Presta más atención a las conectividades

Bluetooth 5.0

Este año ha empezado a ser más importante que nunca fijarse en las conectividades (tanto inalámbricas como por cable) que incorpora un smartphone. Y ya no solamente se trata de mirar si tiene o no NFC (algo que, si has empezado a pagar desde el móvil, no puede faltar en tu elección), sino que nosotros te recomendamos que vigiles tres detalles:

  • El WiFi, asegúrate de que sea de banda dual (compatible con la banda de 5 GHz). Cada vez más routers funcionan esta banda, y una vez lo pruebes te darás cuenta de que la conexión te va mucho más estable e, incluso, algo más rápido.
  • El Bluetooth, si vas a comprar un móvil de gama alta, lo ideal es que ya sea Bluetooth 5.0. Es el más rápido y eficiente en términos de consumo de todos los últimos estándares, y además tiene la ventaja de que te permite reproducir música de forma inalámbrica en dos dispositivos a la vez.
  • ¡Y mucho ojo con las salidas de auriculares! En algunos móviles el puerto minijack ha sido sustituido por una única ranura USB de Tipo-C, de manera que no te quedará otra que andar siempre con el adaptador encima o, en su defecto, comprarte unos auriculares inalámbricas. Revisa si tu próximo móvil trae puerto minijack antes de tomar ninguna decisión.

Y ahora, elige: Los móviles libres más vendidos en Amazon

Todo esto, de cara al MWC 2018 que se celebra esta semana en Barcelona (España), debería servirte para hacerte una idea de lo que debes exigir a un fabricante si quiere convencerte de que compres su móvil este año. Ya que vas a desembolsar ese dinero, al menos que sea para estar satisfecho durante mucho tiempo.

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