Samsung contraataca: "No trucamos los benchmarks"

Samsung niega que manipulen los benchmarks medidores de rendimiento

Para un fabricante de hardware, los benchmarks son algo sí como un instrumento del demonio. Sacan a la luz tus limitaciones y encima las comparan con la competencia. ¡Qué desfachatez!

En esencia, un benchmark es una herramienta que mide el rendimiento de la CPU, la GPU, y otros componentes de un equipo informático. Son utilizadas en muchas reviews para analizar el rendimiento de todo tipo de hardware, desde tarjetas gráficas a procesadores, o PCs completos. Últimamente se han puesto de moda en los smartphones y tablets. Los resultados obtenidos con estas herramientas pesan mucho a la hora de otorgar una nota final a un producto. 

Ayer publicábamos una noticia que recogía el descubrimiento llevado a cabo por la web de análisis de tecnología, AnandTech: la versión internacional del smartphone Samsung Galaxy S4 tiene, en su código, un detector de los benchmarks más populares. Cuando se ponen en marcha, aumenta la velocidad de reloj de la CPU y la GPU a su valor máximo.

Es una práctica habitual en los smartphones y tablets, e incluso en los procesadores y las tarjetas gráficas de PC, reducir su velocidad de reloj cuando se usan programas poco exigentes, para reducir el consumo y el calentamiento. En el caso del Samsung Galaxy S4, aunque la GPU (el procesador gráfico) tiene una velocidad de reloj de 533 Mhz, en el uso normal del smartphone funciona a 480 Mhz. Lo mismo ocurre con la CPU, que alterna el uso de sus dos grupos de cores (A15 y A7) para reducir el calentamiento y el consumo, pues los A7 funcionan a menor velocidad. Sin embargo, tal como ha detectado AnandTech, cuando se ejecutan ciertos benchmarks, la CPU y la GPU del Samsung Galaxy S4 siempre funcionan a la máxima velocidad posible. La palabra BenchmarkBooster (impulsador de Benchmark) encontrada en el código parece certificar que es un comportamiento planificado para actuar con este tipo de herramientas.

Samsung no ha tardado en responder a estas acusaciones. A través de CNET ha lanzado un comunicado en donde niega estas manipulaciones:

"Bajo condiciones normales de uso, la GPU ha sido diseñada para funcionar a 533 Mhz. Sin embago, esta frecuencia disminuye a 480 Mhz con ciertas apps de juegos que pueden causar sobrecarga, cuando funcionan con un tiempo de uso prolongado a pantalla completa.

Mientras, la velocidad máxima de 533 Mhz, se usa en apps típicas que funcionan a pantalla completa, como el navegador, la galería, la cámara, el reproductor de vídeo, o algunos benchmarks, que demandan un rendimiento sustancial.

La velocidad máxima de la GPU se usa en situaciones variadas, y no está pensada para aumentar el rendimiento en ciertos benchmarks".

Lo cierto es que el modo de funcionamiento que comenta Samsung es el habitual: la GPU funciona a menos velocidad en apps poco exigentes, y a la máxima en apps que consumen poco o que requieren potencia de proceso. Pero, y aquí está la clave, cuando una app se sobrecarga mucho (tal como Samsung reconoce, en ciertos juegos) baja a 480 Mhz. Si aplicasen sus propias reglas, puesto que un benchmark fuerza el smartphone al máximo, la GPU debería bajar su rendimiento para no sobrecargarse, algo que no hace.

El debate está abierto, porque a fin de cuentas Samsung se limita a activar el modo óptimo de rendimiento, que también utiliza con otras apps, no sólo con los benchmarks. Es un comportamiento detectado en casi todo el hardware de PC y estamos seguros de que otras marcas de smartphones también lo hacen. La cuestión es si nosotros, como consumidores, debemos exigir que los benchmarks se lleven a cabo en condiciones normales de uso, en lugar de en el modo óptimo que, en la práctica, raras veces se usa durante mucho tiempo seguido porque calentaría el smartphone o consumiría la batería.