¿Cómo es posible que se pierda un avión en el 2014?

Avión Malaysia Airlines desaparece sin dejar rastro (Foto: Corbis)

En una era en la que todos tenemos un GPS en nuestros bolsillos, OnStar en nuestros coches y la NSA siguiéndole la pista a cualquier persona, en cualquier lugar, todavía es posible -aunque raro- que un avión desaparezca.

Eso parece ser el caso del Vuelo 370 de Malaysia Airlines, que desapareció una hora después de salir de Kuala Lumpur hacia Beijing el viernes. Para el lunes, equipos de búsqueda y rescate de nueve países, incluyendo los Estados Unidos, no habían encontrado ningún rastro del Boeing 777-200 o de las 239 personas que llevaba a bordo. 

Lo que sea que haya sucedido, ocurrió rápidamente y catastróficamente, dijeron los expertos en aviación. El hecho que haya ocurrido sobre el océano -presumiblemente el Mar del Sur de China, pero posiblemente en el Golfo de Tailandia- significa que podrían pasar meses o años antes de que sepamos exactamente lo que salió mal.

El océano es un lugar muy grande, y la búsqueda de pistas será lenta. De hecho, le tomó dos años a los investigadores recuperar la caja negra del Vuelo 447 de Air France que cayó en el Atlántico el 1 de junio de 2009.

Lo más escalofriante de todo esto es que el avión parece haber desaparecido sin dejar rastro.

Iberia y Vueling ya permiten usar el móvil en todo el vuelo.

El capitán, que tenía más de 18.000 horas de vuelo, no dio ninguna advertencia, ni señal de problemas. No había nada que indicara que algo andaba mal.

Esto no es muy inusual ya que la primera prioridad de la tripulación de vuelo en caso de emergencia es intentar controlar la situación en cuestión. Pero ¿cómo es posible que el control del tráfico aéreo no supiera exactamente dónde estaba el avión cuando cayó?

Porque ocurrió sobre el océano.

No hay radares para rastreo de aviones sobre el océano

Es un error pensar que los pilotos de líneas aéreas están en constante comunicación con el control de tráfico aéreo, o que los aviones están constantemente vigilados en el radar. Una vez que el avión se encuentra a más de 100 ó 150 millas de la costa, el radar no funciona. Simplemente ya no tiene alcance.

En ese punto, los aviones civiles suelen comunicarse  por radio de alta frecuencia. A lo largo del camino, la tripulación se pone en contacto cada cierto tiempo, proporcionando la posición del avión, la velocidad del aire y la altitud. Algunos sistemas de comunicación de aviones no requieren que los pilotos llamen, sino que transmiten la información vía satélite.

Aunque los sistemas de gestión de vuelo modernos utilizan el GPS para la navegación, eso sólo le dice al avión dónde está; no le comunica al control de tráfico aéreo dónde se encuentra el avión.

Es un poco como llevar un iPhone al corazón del Desierto de Mojave: el GPS le dirá dónde se encuentra, pero no se puede utilizar la función Find My Phone porque no hay cobertura móvil.

Hombre se saca un selfie tras accidente de avión.

De todas formas, es poco probable que el Vuelo 370 se cayera en silencio. Muchos aviones comerciales tienen una baliza de localización de emergencia que la tripulación puede activar en un instante. La misma también se activa bajo ciertas circunstancias, como impacto con agua, aunque no es efectiva a gran profundidad.

Y a pesar de que los sistemas de aviación civil no tienen radar u otra tecnología de rastreo en el mar, es casi seguro que las agencias militares y de seguridad las tengan. Es posible que algún buque de Estado, avión o satélite capturara alguna pistas, como ocurrió cuando un avión de combate soviético derribó el Vuelo 007 de Air Lines de Corea en 1983.

Otros fuentes de datos pueden dar una mejor idea.

Reuters informó que el Vuelo 370 estaba equipado con ACARS, un equipo de mantenimiento capaz de transmitir datos a la compañía aérea, alertando sobre problemas de mecánica y reparaciones necesarias. Aunque el sistema no suele transmitir datos en tiempo real, envía información periódicamente durante el vuelo. 

Tales datos pueden ofrecer pistas, pero sólo después de los hechos. Por ejemplo, ACARS ayudó a los investigadores a determinar por qué se estrelló el Vuelo 447 de Air France.

Fuente: Wired